5 visitas obligatorias en un viaje a Tailandia

Un viaje a Tailandia es una de las opciones favoritas de todo tipo de turistas que sienten amor por el continente asiático y tienen interés en conocerlo a fondo. Sin embargo, antes de organizar la escapada, es importante tener en cuenta que se trata de un país inmenso en el que existen muchos lugares y atractivos de gran interés. 

 

Cultura, historia, naturaleza, gastronomía, aventura, ocio… Las opciones que ofrecen los viajes organizados a Tailandia a lo largo de sus más de 500.000 kilómetros cuadrados son infinitas. No obstante, hay que tener en cuenta que existen algunas visitas casi obligatorias, como por ejemplo, las 5 que enumeramos a continuación. Esperamos que la información os sirva para ayudar a planificar vuestro viaje por el país de las sonrisas y si no tenéis las cosas claras, podéis contactarnos para ayudaros con todo lo que necesitáis para que el viaje a Tailandia sea la aventura de vuestra vida.

 

1. Bangkok, el punto de partida de un viaje a Tailandia

 

Prácticamente cualquier viaje a Tailandia empieza en Bangkok, la capital, centro político, comercial y cultural del país desde el siglo XVIII y donde se encuentra el Aeropuerto Internacional Suvarnabhumi. La ciudad se sitúa en la zona central de Tailandia al este del río Chao Phraya, el más importante tanto para las exportaciones como para la agricultura. 

Ciudad de Bangkok

Bangkok es sinónimo de cultura e historia, pero también de comercio y economía. Muestra de ello son, por un lado, el viejo Bangkok, donde se concentran los templos y las costumbres más ancestrales y, por otro lado, el nuevo Bangkok, la zona de ocio y turismo. Y precisamente los contrastes entre el viejo y el nuevo Bangkok son lo que lo hacen único e inigualable.

Bangkok Tuk Tuk

Sin lugar a dudas, la visita a los principales templos de la ciudad no puede faltar durante un viaje a Tailandia. Es el caso de Wat Traimit, famoso por albergar el Buda de Oro más grande del mundo, de 5 toneladas y 5 metros de altura, o de Wat Pho, conocido por el Buda más grande de todo Bangkok, reclinado y de 46 metros de largo y 15 de altura. Tanto Wat Traimit como Wat Pho se encuentran en el corazón del barrio chino, otro de los lugares que merece la pena visitar, así como pasear por sus coloridas calles. 

 

Por otro lado, el Palacio Real de Bangkok es otra de las paradas imprescindibles en la capital tailandesa. Se trata de un impresionante conjunto de edificios que ocupan una superficie de más de 200.000 metros cuadrados y que fue la residencia de la familia real hasta mediados del siglo XX. Dentro del Palacio Real se encuentra, además, uno de los templos más importantes de toda Tailandia, Wat Phra Kaeo, el templo del Buda de Esmeralda. 

 

Más allá de los templos budistas, en un viaje a Tailandia pasando por Bangkok podrás también visitar la zona más moderna de la ciudad. En este sentido, los rascacielos tienen un gran interés, como por ejemplo la Torre Baiyoke, que, gracias a sus 304 metros de altura, ofrece unas vistas espectaculares. Este edificio cuenta con un hotel, un mercado, un mirador y un bar en su interior, desde el que puedes ver el atardecer y, así, disfrutar de uno de los mejores planes en Bangkok.

 

En definitiva, la capital tailandesa tiene muchísimos atractivos turísticos. Además de visitarlos, no hay nada como perderse por sus calles y pasear entre los locales para sumergirse por completo en la cultura y las tradiciones del país

 

2. Las ruinas de Ayutthaya

 

Situado a unos 80 kilómetros al norte de Bangkok, el conjunto arqueológico Ayutthaya es otro de los imprescindibles en un viaje a Tailandia. Estas ruinas fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1991 debido al gran interés cultural que suponen, ya que las construcciones datan de los siglos XII y XIII. 

345 ayutthaya 2

A pesar de que los birmanos destruyeran gran parte de los templos de Ayutthaya durante la invasión de 1767, gracias a las labores de reconstrucción hoy todavía pueden ser visitados. Cabe destacar que no se trata de un solo edificio en un único recinto, sino que se trata de un grupo de palacios divididos en varias zonas, cuya visita suele durar todo un día. Por ello, lo más recomendable para visitar estas ruinas es que en tu circuito de viaje por Tailandia le dediques suficiente tiempo a esta visita obligatoria para conocer el pasado y el presente del país.  

 

Así, entre los templos más populares de Ayutthaya está, en primer lugar, Wat Chai Wattanaram, por ser uno de los más bonitos y de los mejores conservados. Esta construcción data de 1630 y está compuesta por 4 prangs -torres sobrecargadas de la arquitectura hindú y budista- y una central que alcanza los 35 metros de altura. 

 

Además, los templos Wat Phra Sri Sanphet, donde se enterraron las cenizas de los 3 reyes de finales del siglo XV, Wat Maha That, donde se guardaban las reliquias de Buda o Wat Yai Chai Mongkhon, que contiene una enorme figura de Buda reclinado, así como una estupa a la que se puede subir y contemplar las vistas, son otras de las visitas imprescindibles en Ayutthaya durante un viaje a Tailandia. 

Ayutthaya 1

 

3. Chiang Mai: parada obligatoria en un viaje a Tailandia

 

Todo turista queda fascinado con Chiang Mai, la principal ciudad del norte de Tailandia y la más grande del país solo por detrás de Bangkok. Y es que, en Chiang Mai se pueden realizar todo tipo de actividades, desde visitas culturales a aldeas, templos y palacios, hasta rutas de trekking de lo más apasionantes. 

 

De hecho, una de las principales atracciones de esta región es su vida salvaje. Al estar situada en la ribera del río Ping, la naturaleza de Chiang Mai es única. Por ello, realizar rutas de senderismo por los ríos, lagos y junglas de la zona es una de las mejores formas de conocerla, sobre todo para los turistas más aventureros. Asimismo, un paseo en elefante para descubrir Chiang Mai también es una experiencia única.

Chiang Mai 1 Rio Ping

En esta parte de Tailandia también se pueden visitar muchos templos, entre los que destacan, por ejemplo, Wat Chiang Man, el más antiguo de Chiang Mai fundado en 1296 y en el que se encuentran algunas de las esculturas de Buda más importantes; Wat Phra Singh, uno de los más grandes e impresionantes, o Wat Phra That Doi Suthep, situado en la cima de la montaña Doi Suthep y uno de los centros de peregrinación más significantes de Tailandia.

Chaing Mai Wat Phrathat Doi Suthep

Por último, otro de los mayores atractivos de Chiang Mai son los talleres de artesanía y los mercados locales de las aldeas, donde los turistas pueden comprar todo tipo de recuerdos de su viaje a Tailandia. Sobre todo, destacan las piezas, las joyas y las esculturas elaboradas en plata y teca. Sin duda, son los souvenirs más especiales que los viajeros podrán encontrar.

 

4. Chiang Rai

 

También al norte de Tailandia, muy cerca de Chiang Mai, se encuentra la provincia de Chiang Rai, una zona a la que llegan muchos menos turistas, pero que resulta igual de interesante para visitar. En concreto, Chiang Rai se sitúa en un área bastante montañosa, por lo que es ideal para realizar rutas y senderismo.  

 

Además, en las montañas de Chiang Rai viven varias tribus y etnias diferentes, como por ejemplo los Akha, los Yao o los Hmong, y hacer una visita para conocer su forma de vida y sus costumbres resulta una experiencia inolvidable. 

Chaing Rai 1 Tribu Akha

Sin embargo, uno de los mayores puntos de interés de Chiang Rai es el Triángulo de Oro, es decir, la zona del río Mekong que hace frontera con Laos y Myanmar. Se trata de un lugar que ha sido clave para las transacciones comerciales de Tailandia debido al propio río, principalmente por el cultivo de opio en sus inmediaciones y el aumento de su consumo a nivel global en el siglo XIX. Hoy en día, aunque la producción de opio ha desaparecido, el Triángulo de Oro sigue siendo de gran interés para los turistas.

Chaing Rai 2 Triangulo de Oro 1

Las excursiones a los templos son otra de las actividades más populares de un viaje a Tailandia y a Chiang Rai. Entre otros, el templo Wat Rong Suea Ten, conocido como el Templo Azul debido a su intenso color o Wat Rong Khun, el impresionante Templo Banco, son casi obligatorios de ver. 

 

5. Parque Nacional de Khao Sok

 

Los amantes de la naturaleza encontrarán su paraíso en el Parque Nacional de Khao Sok, una reserva natural de 739 kilómetros cuadrados situada al sur de Tailandia. En ella, además de unos paisajes impresionantes, habita una increíble variedad de vida salvaje, entre la que destaca la presencia de especies de lo más extrañas, como, por ejemplo, gibones o la gigante flor Rafflesia. 

Khao Sok 2 flor Rafflesia

La selva virgen de Khao Sok, sus bosques tropicales, sus lagos, sus ríos, sus cuevas y sus formaciones rocosas en forma de torre hacen de esta zona de Tailandia un lugar sin igual. Y qué mejor forma de hacer un viaje a Tailandia que combinando cultura, historia y naturaleza al mismo tiempo. 

Khao Sok

Existen varias alternativas para visitar el Parque Nacional de Kaho Sok, y es que, debido a su extensión, la estancia en él puede durar varios días. Sin embargo, las más recomendables son hacer un safari por la jungla tailandesa, dar un paseo en elefante por los bosques tropicales, realizar alguna de las rutas de trekking junto a los lagos y los ríos o hacer un recorrido en kayak entre las montañas y las torres de piedra. 

 

En definitiva, hacerse con alguna de las ofertas de viaje a Tailandia es la mejor opción para descubrir un país lleno de contrastes a través de un itinerario organizado. Recuerda que desde Destinos Asiáticos podemos asesorarte para que puedas sacar el máximo partido a tu estancia y que puedes acudir a nuestras oficinas para una atención personalizada. ¿A qué esperas para reservar tu viaje a Tailandia?

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