Viajar a Myanmar: un paseo por su historia

6/04/2021

Viajar a Myanmar es una estupenda oportunidad para descubrir uno de los destinos más enriquecedores de toda Asia. Ubicado en el Golfo de Bengala y haciendo frontera con Laos, Tailandia, China, India y Bangladesh, este país cuenta con una cultura y unas tradiciones milenarias y, a día de hoy, su gente todavía conserva la vida budista. 

 

Por eso, realizar un viaje a Myanmar de 15 días es perfecto para conocer a fondo su historia a través de los principales atractivos turísticos y lugares de interés. Templos, pagodas, entornos naturales… A continuación se enumeran las visitas que no pueden faltar en un viaje a la antigua Birmania para sorprenderse con una civilización que sigue respirando espiritualidad.

 

Bagan, visita imprescindible al viajar a Myanmar

 

Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2019 por los más de 3.000 templos que se pueden encontrar en ella, Bagan fue la capital del reino de Pagan entre los siglos IX y XIII. Precisamente, las pagodas de este lugar se han convertido en uno de los principales motivos por los que viajar a Myanmar, toda una muestra de la influencia budista del país a lo largo de su historia. Además, al situarse junto al río Ayeyarwady, la fertilidad de sus tierras y la proximidad al Monte Popa, hacen que Bagan sea uno de los lugares más destacados que visitar en Myanmar.

Bagan en Myanmar

En cuanto a las visitas en Bagan, los templos son su principal atracción para los turistas. En concreto, el Templo de Ananda es uno de los más conocidos e impresionantes, debido a su estupa dorada en punta. Este fue construido en el siglo XI por el rey Kyanzzitha y es uno de los pocos que todavía conserva varias obras de arte en su interior, como vidrieras, figuras de madera y esculturas, entre las que destacan las 4 esculturas de teca de Buda que representan su llegada al nirvana.

Bagan y el templo de Ananda Myanmar

Por otro lado, la pagoda Dhammayangyi es otra de las visitas imprescindibles, por ser la más grande de Bagan. Fue construida en el siglo XII por el rey Narathu para limpiar sus pecados tras matar a su padre y a su hermano para usurpar el trono. No obstante, durante la construcción, el propio rey Narthu fue asesinado y el templo quedaría sin terminar para siempre. Y aunque no se puede acceder a su interior, pasear por sus inmediaciones es una actividad que no puede faltar en tu paso por Bagan.

Bagan y la Pagoda Dhammayangyi en Myanmar

Pero, además, subir a la cima del Monte Popa, que se encuentra a 58 kilómetros de Bagan, es otra actividad fundamental al viajar a Myanmar. Tras ascender por los 777 escalones de este extinguido volcán, se llega al monasterio de la cumbre, construido a 1.500 metros de altura, un lugar sagrado y uno de los más representativos de todo el país. Las vistas desde allí arriba son impresionantes, por lo que se trata de un esfuerzo que, sin duda, merece la pena hacer. 

Bagan Y el Monte Popa en Myanmar

El lago Inle

 

Prácticamente todos los viajes organizados a Myanmar paran en el lago Inle. Y es que, este lago de más de 12.000 hectáreas ha marcado el modo de vida de diversas comunidades que se han asentado en sus orillas a lo largo de toda la historia. Hoy en día, el lago Inle es el sustento de más de 70.000 habitantes que se reparten en 200 pueblos y aldeas ubicadas en su entorno, de las que destacan, sobre todo, sus casas flotantes.

Lago Inle en Myanmar

Asimismo, las pagodas y los templos situados a las orillas del lago Inle son también una gran atracción turística. Por ejemplo, la pagoda Phaung Daw Oo, que data del siglo XVIII y se ubica en la parte oeste del lago, es una de las más visitadas debido a su impresionante arquitectura. Además, entre finales de septiembre y principios de octubre, se celebra el Festival de Phaung Daw Oo, en el que se llevan a cabo una serie de procesiones en homenaje al propio santuario. 

Festival de Phaung Daw Oo

La pagoda Shwe Inn Thein Paya, de más de 500 años de antigüedad, es otro de los lugares sagrados que más destacan del lago Inle. Se trata de un complejo de más de 100 estupas que rodean una central, datadas del siglo XVII y que hacen de este templo un atractivo turístico espectacular.

Bagan y La Pagoda Shwe Inn Thein Paya en Lago Inle

 

Yangon: una visita a la antigua capital al viajar a Myanmar

 

Visitar Yangon, la antigua capital -lo fue hasta 2005- y la ciudad más grande del país es uno de los planes que no puede faltar a la hora de viajar a Myanmar. Se trata de un lugar sin grandes desarrollos ni masificaciones, por lo que las costumbres y las tradiciones de la civilización budista siguen estando muy presentes en ella. 

Yangon Myanmar

En este sentido, la pagoda Shwedagon es la visita más popular tanto de Yangon como de todo Myanmar. Se trata de un santuario de más de 2.500 años de historia que contiene una estupa de 100 metros cubierta por 27 toneladas de pan de oro, rubíes y diamantes. De hecho, su tamaño y su color dorado hacen que pueda verse desde cualquier punto de la ciudad. Al visitar la Pagoda Shwedagon, es muy habitual ver a monjes y a peregrinos dando vueltas al monumento en dirección contraria a las agujas del reloj mientras hacen sus rezos, puesto que es uno de los lugares más sagrados para los budistas.

Pagoda Shwedagon

Por su parte, la pagoda Sule, la más antigua de Myanmar y considerada una de las más antiguas de todo el mundo -cuenta con 2.600 años de antigüedad-, se sitúa junto a la pagoda Shwedagon y es también otra de las visitas más frecuentes. Con 46 metros de altura, cabe destacar que una de las principales características de esta pagoda es que, a diferencia del resto, tiene forma octogonal y no circular. 

Pagoda Sule Myanmar Yangon

Además, en Yangon también existen otras visitas de gran interés, como por ejemplo el templo Chaukhatgyi, con un enorme Buda reclinado de 66 metros de largo y cuya entrada es gratuita; Chinatown, donde la comunidad de comerciantes y trabajadores chinos de 1800 se afincó; el barrio colonial, construido en el siglo XIX y del que destacan el Monumento a la Independencia o el Palacio de Justicia, entre otros, o el lago artificial Kandawgyi, perfecto para huir del bullicio de la ciudad y disfrutar de sus jardines, templos y restaurantes. 

 

Mandalay y sus alrededores

 

Situada a las orillas del río Irawadi, Mandalay es la segunda ciudad más grande de Myanmar, por lo que su visita es imprescindible. No obstante, los alrededores también son espectaculares, y así, disfrutar de unos días en esta zona del país es muy recomendable. 

Mandalay en Myanmar

Entre los atractivos turísticos de Mandalay destacan principalmente la Pagoda Kuthodaw, en la que se encuentra el libro más grande del mundo, es decir, 730 losas grabadas con versos budistas; el Palacio Real, que data del año 1859 y del que llama la atención la torre de 24 metros que ofrece unas impresionantes vistas de la ciudad, y el templo Mahamuni Paya, que en su interior contiene la figura de Buda más venerada del país.  

Mandalay Pagoda Kuthodaw

Por otro lado, cerca de Mandalay también existen otros lugares interesantes para visitar, como Mandalay Hill, la montaña a la que se asciende tras subir 1.700 escalones y desde la que merece la pena disfrutar de las vistas y del atardecer; Amarapura, situada a 11 kilómetros al sur y donde se encuentra U Bein, el puente de madera más largo del mundo, además de talleres de seda y varios templos, entre otros, o Mingun, la antigua ciudad con la pagoda no terminada más alta y la campana más grande del mundo.

Mandalay U Bein

Pero si hay dos visitas que destacan en las inmediaciones de Mandalay son, sin duda, Ava y Sagaing. En primer lugar, Ava es conocida por ser la capital de Myanmar entre los siglos XIV y XIX, todo un reflejo de la cultura y la historia del país. Muestra de ello son los numerosos templos, monasterios, estupas, esculturas y torres que se pueden visitar en ella. Esta antigua ciudad se sitúa a unos 20 kilómetros al suroeste de Mandalay en una isla entre los ríos Ayeyarwady y Myitnge, por lo que la única forma de llegar allí es en barco.

Mandalay Ava

Por su parte, Sagaing, la antigua capital real que se encuentra frente a Ava, también tiene mucho que ofrecer, como las impresionantes colinas de sus alrededores y los más de 600 monasterios o algunas de las pagodas budistas más importantes del país, puesto que Sagaing fue un punto de referencia del budismo a lo largo de muchos años. 

Mandalay Sagaing

Por todo esto, viajar a Myanmar es uno de los tours más interesantes que realizar en Asia, siendo un país lleno de historia y cultura sin aglomeraciones turísticas ni masificaciones. Ponte en contacto con nosotros para encontrar el viaje perfecto. ¿A qué esperas para descubrir este gran desconocido? 

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