Guía de viaje: qué ver en Tokio

26/11/2021

Si hay un lugar en el mundo donde se mezclen tradiciones milenarias y la vanguardia tecnológica, social y empresarial, ese es Tokio. Es el claro ejemplo de que se puede mirar hacia el futuro con determinación, sin descuidar el pasado. Puede parecer una ciudad inabarcable por su extensión y densidad de población (14 millones de personas en la prefectura de Tokio), pero con un viaje bien estructurado y priorizando los gustos personales, la aventura de qué ver en Tokio se acaba convirtiendo en accesible.  

 

 

1. Templos en Tokio 

 

Un viaje a Japón tiene que ir aderezado por un amplio abanico de visitas a templos. El paisaje urbano de Tokio ha brotado de un sinfín de santuarios sintoístas (el sintoísmo es considerada la religión autóctona de Japón) y de templos budistas. Estas dos religiones tienen un nexo de unión, que no es otro que su exquisito gusto arquitectónico, que atrae con un magnetismo propio. Te enumeramos unos templos imprescindibles que no te puedes perder si pones un pie en Tokio:

 

 

Templo Sensō-ji

 

Es uno de los más antiguos de Tokio y data del año 628. Está ubicado en el área de Asakusa y es de acceso gratuito. La leyenda dice que dos pescadores en el siglo VII pescaron una estatua de oro de Kannon (el bondadoso personaje que alcanzó el nirvana) en el que ahora es el río Sumida. Intentaron devolver la figura al río varias veces, pero la estatua siempre volvía. Se decidió consagrarla en un pequeño templo para que todos los habitantes pudieran adorarla. 

 

 

  

Meiji-jingū

 

El santuario sintoísta más majestuoso de Tokio. Está dedicado al emperador Meiji y la emperatriz Shōken, durante cuyo reinado [1868-1912] Japón dejó su tradicional carácter aislacionista para transformarse en una nación abierta que abrazaba la modernidad. Entrar tiene un precio de 500 yenes (4 euros aproximadamente) y se encuentra rodeado por el parque Yoyogi, un gran pulmón verde del centro oeste de Tokio.  

 

 

 

Hie Jinja 

 

Otro de los atractivos de los santuarios en Tokio. Se encuentra situado en pleno barrio de Akasaka, en Tokio, rodeado de edificios modernos y de una gran avenida. Es un santuario sintoísta dedicado al Dios Oyamakui-no-Kami. No hay certezas de cuándo se construyó, pero sí que en 1607 se trasladó fuera de los terrenos del castillo para que fuese accesible para todo el mundo. Su estructura actual se debe a una reconstrucción de 1958 y es que como gran parte de Tokio, no se libró de los estragos de los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. 

 

 

 

Gotokuji 

 

Templo budista situado en el barrio de Setagaya, al oeste de Tokio. Es el enclave donde tiene sus orígenes el archiconocido amuleto maneki-neko (el gato con la pata derecha levantada, que, aunque en occidente se le pueda otorgar de forma errónea un origen chino, es japonés).  

 

 

Zojoji 

 

 Es uno de los claros y múltiples ejemplos de que tradición y modernidad son un matrimonio de éxito en Tokio, al estar justo al lado de la Tokyo Tower o torre de Tokio. Este templo es el principal de la rama de budismo Jodo-Shu en la región de Kanto y fue construido en 1393. Se trasladó a su ubicación actual en 1598. Está estrechamente unido a la familia Tokugawa, que tomó el poder nacional a principios del siglo XVII.

 

 

 

2. Callejear en Tokio es ir a los “shotengais” 

 

Visitar una ciudad tan imponente como Tokio también debe tener un apartado para palpar el sentir de su gente, su bullicio, su idiosincrasia y, en definitiva, bucear por el día a día de sus ciudadanos. Para ello, pasear por las “shotengais” (avenidas peatonales habilitadas para el comercio) se antoja imprescindible. Hay tres calles con estas características que no se puede perder nadie que pernocte en Tokio. 

 

Ameya Yokocho 

 

Más conocido familiarmente como Ameyoko, es uno de los mayores mercados al aire libre que se encuentran en un popular destino turístico, Ueno. De solo 500 metros de largo, incluye una gran selección de tiendas de moda, cosméticos, medicinas e incluso alimentos frescos a un precio casi ridículamente barato. Ameyoko es también un paraíso de la comida callejera, por lo que te recomendamos probar el Kaisen-don (sashimi fresco encima de un tazón de arroz), Takoyaki (una masa en forma de bola con trozos de pulpo en su interior), Yakitori de pollo o Taiyaki (un dulce japonés en forma de pescado con pasta de frijoles rojos en su interior).

 

 

 

Togoshi Ginza

 

Es la calle más larga de Tokio con una longitud aproximada de 1,3 kilómetros. En esta vía, además, se encuentran los baños termales de agua negra que emergen al exterior de forma natural. A su alrededor se han construido unas instalaciones muy modernas que constituyen el balneario de Togoshi Ginza Onsen.

 

 

 

Sunamachi Ginza

 

Ubicada en el distrito de Koto, la calle de Sunamachi Ginza es una de las más populares y frecuentadas de la ciudad con unas visitas diarias de alrededor de 15.000 personas. La vía alberga además el mercado de Bakane-ich.

 

 

 

3. Excursiones a tiro de piedra de Tokio 

 

En un viaje a Japón aparecen reclamos turísticos cercanos a la capital que merecen la pena visitar en excursiones de un día. Una gran herramienta para poder moverse en Japón es el Japan Rail Pass (también conocido como JR Pass), un billete multiuso con descuento válido para viajeros en todos los trenes nacionales JR en Japón, incluyendo los trenes bala Shinkansen y el Narita Express. Puedes elegir entre períodos de validez de 7, 14 o 21 días. Se puede adquirir desde 240 euros aproximadamente. 

 

Monte Fuji 

 

Está a 150 kilómetros de Tokio, a unas dos horas en tren o autobús. Es uno de los más de cien volcanes en Japón que se ha ido formando por diversas erupciones a lo largo de la historia, hasta conseguir la altura de 3.776 metros en la actualidad. Representa uno de los símbolos de Japón y fue nombrado en 2013 Patrimonio de la Unesco. ¿Cómo llegar al Monte Fuji? Con el JR Pass: tren hasta Kawaguchiko. Salida desde Shinjuku y trasbordo en Otsuki. Se tardan unas dos horas. Desde aquí tomar un bus local hasta la Subaru Line 5th Station. Sin JR Pass, lo mejor es tomar un bus directo desde Tokio. En Shinjuku, en la Keio Highway Bus Terminal, hay varios autobuses que llevan directos a la Subaru Line 5th Station.

 

 

 

Tokyo Disneyland y Tokyo DisneySea

 

Se encuentran en la ciudad de Maihama, en la prefectura de Chiba, a tan sólo 30 kilómetros de Tokio. Son dos parques de atracciones de la factoría Disney a las afueras de Tokio. ¿Cómo llegar? Con la línea Keiyo de JR Pass en dirección a Soga, hasta la estación de Maihama (trayecto sin cambios).

 

 

 

Yokohama

 

Capital de la prefectura de Kanagawa y se encuentra a unos 30 km al suroeste de Tokio. Es la segunda ciudad más grande de Japón y cuenta con un bonito skyline, además de un impresionante barrio chino. ¿Cómo llegar? Se tardan unos 40 minutos. Se puede llegar con combinaciones de trenes incluidos en el JR Pass.  

 

 

 

Cuándo viajar a Tokio 

 

Antes de viajar a Japón hay que mirar el calendario en la planificación del viaje. El país nipón registra varios tipos de clima con veranos calurosos e inviernos fríos, por lo que la primavera es el momento ideal para viajar, especialmente para contemplar el espectáculo de la floración de los cerezos. No obstante, se recomienda evitar la última semana de abril y la primera de mayo, las fechas favoritas por los japoneses para cogerse las vacaciones. Eso sí, hay que tener en cuenta que si se viaja en primavera se encontrarán probablemente con el Monte Fuji cubierto de nieve. Los que quieran ascender a su cima deberán esperarse al verano. En definitiva, los meses de marzo, abril y mayo son sin duda los momentos del año más aconsejables para bucear en la cultura nipona y disfrutar de Tokio.

 

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