Ubud es mucho más que un destino; es una forma de vivir. Reconocida como la aldea artística de Bali, está rodeada de arrozales de un verde intenso y templos sagrados. Aquí, el arte se manifiesta en todos los ámbitos: en la danza y la música tradicionales, en museos y galerías, y en pequeños talleres de carpintería y batik.
En Ubud, la creatividad y la espiritualidad conviven de manera natural con el entorno. Es un lugar que invita a la observación y al recogimiento, y que, sin proponérselo, conduce a un viaje interior.
Danzas balinesas
La danza balinesa nació como una expresión ritual vinculada a las ceremonias religiosas celebradas en los templos. Aún hoy, estas danzas se interpretan en las aldeas durante celebraciones sagradas, siguiendo tradiciones transmitidas por generaciones.
Entre las más representativas se encuentran la danza Kecak, la danza Barong y la danza Legong.
Danza Kecak: tu primera experiencia con la danza tradicional balinesa
Aunque se originó como una danza ceremonial, la forma moderna del Kecak evolucionó en la década de 1930 como una presentación accesible para el público. Está basada en el relato épico del Ramayana.
La danza es interpretada por entre 50 y 100 hombres, sin camisa, sentados en círculo y acompañando la escena con un canto rítmico de “cha-cha-cha”. A diferencia de otras danzas balinesas, no utiliza instrumentos musicales como el gamelán, lo que la convierte en una experiencia singular y poderosa.
Danza Barong: una historia sencilla
El Barong, con apariencia de león danzante, es un animal sagrado que habita simbólicamente en el bosque. La danza Barong fusiona antiguas creencias indígenas con el hinduismo balinés.
La representación se basa en la existencia de fuerzas opuestas, como el bien y el mal, o la vida y la muerte. La danza narra la lucha eterna entre el Barong y la bruja Rangda, símbolo del mal. Es una danza clara y accesible, recomendada para quienes se acercan por primera vez a la tradición balinesa.
La danza Legong: representativa de la danza balinesa
La Legong es una danza femenina que se originó en la corte real y es considerada una de las expresiones más refinadas del arte balinés. Los movimientos de las bailarinas son delicados, precisos y profundamente expresivos.
Existen diversas variantes, como el Legong Lasem, el Legong Jobog y el Legong Kuntir, siendo el Legong Kraton el más común. La bailarina principal, conocida como Chongdong, suele ser una joven con gran talento. La música de gamelán que acompaña la danza es fundamental y aporta una intensidad emocional inconfundible.
Visitas de museos en Ubud
Ubud está lleno de museos y galerías de arte. Al caminar por sus calles, es común encontrar pequeños letreros que indican “Painter” en la entrada de muchas casas, señal de que el arte forma parte de la vida cotidiana.
Las pinturas varían desde densos dibujos a tinta, cargados de detalle, hasta composiciones luminosas de flores y aves que evocan el ambiente tropical. La diversidad de estilos refleja la riqueza y evolución del arte balinés.
¿Por qué se convirtió Ubud en un lugar de encuentro para artistas?
En la década de 1930, numerosos artistas quedaron cautivados por el paisaje y la atmósfera de Bali y comenzaron a establecerse en Ubud. Entre ellos destacan el pintor alemán Walter Spies y los artistas holandeses Rudolf Bonnet y Arie Smit.
Ellos introdujeron técnicas pictóricas occidentales en una tradición que hasta entonces estaba fuertemente ligada a lo religioso y era visualmente más plana. Además, encargaron obras a artistas locales y organizaron exposiciones semanales frente al Palacio Real de Ubud, sentando las bases del arte balinés moderno.
Museo Puri Lukisan
Una de las razones por las que Ubud es considerado el centro del arte balinés es el Museo Puri Lukisan. Fundado en 1956 con el objetivo de preservar la pintura tradicional, es el museo más antiguo de Bali.
Su colección abarca desde pinturas clásicas de estilo Kamasan hasta obras modernas del siglo XX, ofreciendo una visión profunda de la historia y evolución del arte balinés.
Museo de Arte Neka
Ubicado en el distrito de Sayan, a unos cinco minutos en carro del centro de Ubud, este museo alberga la colección privada del reconocido coleccionista Suteja Neka.
Dividido en seis salas temáticas, exhibe estilos Kamasan y Ubud, obras de Arie Smit y una pieza singular titulada “Atracción”, creada a partir de varias obras originalmente separadas y unificadas por el propio Neka.
Museo Renacentista Blanco
Este museo está dedicado al artista de origen español-filipino Antonio Blanco, quien se autodenominaba el “Dalí de Bali”. El edificio, concebido como residencia y estudio, está rodeado de jardines donde aves coloridas se mueven libremente, reflejando su atención al detalle.
La colección incluye obras intensas y personales, muchas de ellas retratos de su esposa, la bailarina Ni Ronji. El museo, envuelto en un aire enigmático, fue visitado incluso por Michael Jackson y sigue siendo un espacio singular dentro de Ubud.
Talleres de artesanía popular
Alrededor de Ubud existen numerosos pueblos donde la artesanía tradicional balinesa continúa viva. Son espacios donde las técnicas se transmiten de generación en generación y donde es posible observar y adquirir piezas únicas, creadas con conocimiento y dedicación.
Pueblo de Mas: tallas de madera hechas con pasión y alma
El pueblo de Mas, ubicado en el camino hacia Ubud, es reconocido por su tradición en la talla de madera. Los artesanos trabajan con una entrega profunda, y figuras como Ida Bagus Tilem han llevado esta disciplina a un nivel excepcional.
Las esculturas varían en tamaño y estilo, y cada pieza transmite la calidez del material y la sensibilidad del tallador.
Pueblo de Celuk: un histórico pueblo joyero de oro y plata
El pueblo de Celuk es famoso por su artesanía en oro y plata. Su tradición joyera tiene más de cincuenta años y se atribuye a un artesano llamado Pande Kuran, quien difundió las técnicas locales.
Con piezas de alta pureza y una amplia variedad de diseños, es un lugar ideal para encontrar joyería con identidad y valor artesanal.
Pueblo de Batubulan: tallado en piedra de alta calidad
Batubulan, cuyo nombre significa “piedra de luna”, se encuentra camino a Ubud. A lo largo de la carretera se alzan esculturas de piedra que capturan la atención por su detalle y expresividad.
Budas, dioses hindúes, diosas y figuras ancestrales conforman un paisaje escultórico que ha dado reconocimiento internacional al pueblo.
Pueblo de Toapathi: artesanía tradicional del batik
El pueblo de Toapathi es conocido por su tradición en el batik, una técnica de teñido con cera profundamente arraigada en Bali. Sus telas, ropa y bufandas con patrones elaborados son muy apreciados.
En los talleres del pueblo es posible observar el proceso de producción, donde cada pieza se crea con paciencia y precisión.
Ubud no se define por un solo arte, sino por la forma en que todos conviven.
Aquí, la creatividad no se exhibe: se respira.
Es un lugar donde el arte, la espiritualidad y la vida cotidiana forman un mismo tejido, silencioso y profundamente humano.


















