Reconocido como uno de los parajes más bellos del mundo, la bahía de Phang Nga en Tailandia se encuentra a unos 40 km al norte de Phuket. Su gran belleza tiene raíz en las crestas de roca calcárea que salpican el área de la bahía.

La erosión de miles de años ha conseguido esculpir auténticas columnas, cavernas naturales y fisuras que le dan a esta región ese aspecto tan característico.

A ello colabora también la abundante vegetación tropical que se va derramando desde sus numerosas cumbres. Debido a que están aislados del mar en las alturas, los peñascos de Phang Nga son realmente impresionantes. Se pueden contar más de trescientas de estas formaciones rocosas.

Otro aspecto interesante de la bahía son los numerosos manglares que rodean a las zonas rocosas, donde el agua se torna casi azulada. El paseo en barco atravesando estos manglares para contemplar los riscos, las grutas y sus tranquilas aguas es todo un placer que ningún viajero que aterrice en Tailandia debería perderse.

La visión del conjunto es ya de por sí algo verdaderamente impresionante, aunque hay varios puntos que no debemos perdernos:

LA ISLA DE KOH JIEN

Allí nos encontraremos con una cueva donde podremos ver una serie de pinturas de los habitantes originarios de la zona en las que se representan figuras antropomorfas, tiburones, delfines y cocodrilos.

Estas pinturas se pueden ver desde el mar y se cree que tienen una antigüedad de unos 3.000 a 4.000 años.

LA ALDEA DE KOH PANYI

Existen pequeñas villas como la de Koh Panyi, un pintoresco pueblo pesquero de origen musulmán en el que sólo viven 400 personas, situada al pie de una impresionante pared de caliza que la protege de los monzones.

Impresiona contemplar las casas construidas sobre el agua gracias a enormes pivotes extraídos de los manglares que hacen las veces de cimientos.

LA BAHÍA DE KOH MAX

Un buen sitio para disfrutar de algunos resorts de lujo y un entorno impresionante. Su forma redonda y plana la diferencia de otras islas del entorno, y en ella nos encontraremos un pequeño pueblo musulmán.

Las playas de esta isla son algo realmente magnífico, dignas del paraíso. Es un lugar impresionante, con cocoteros y una rica fauna y flora.Además, hay lugares con grutas espectaculares que se pueden explorar, como la Gruta del Oro o la Gruta del Ermitaño.

KOH PHING KAN

Una de las joyas de esta corona de riscos. Dos formaciones rocosas independientes, apoyadas la una en la otra, conocida como La Isla de James Bond, en la que se rodaron varias escenas de la película de 1974, “El Hombre de la Pistola de Oro”.

En ella podemos contemplar la impresionante Gruta del Oro (Suwan Kuha) que contiene estatuas de Buda en todas las posiciones.

Al fondo de puede contemplar un chedi sobre el que penden multitud de estalactitas.

Otro sitio destacable es la Cueva del Ermitaño (Tham Russi) en la que se encuentra la estatua del mismo nombrea la que los devotos aplican pan de oro para decorarla.

Todo esto no es más que una pequeña parte de lo que podrás encontrar y disfrutar en la fascinante bahía de Phang Nga, un paraíso en Tailandia que no te puedes perder.