En la larga carretera que comunica Vientiane y Luang Prabang se sitúa la meca mochilera de Laos: Vang Vieng, un pequeño pueblo que se ha convertido en una parada imprescindible para los viajeros de Indochina gracias a la práctica del tubing, que consiste en el alquiler de neumáticos de camión a modo de flotador para deslizarse por la corriente del río Nam Song. La diversión se completa con toboganes, columpios  y plataformas desde donde lanzarse directamente al río.

2

Los viajeros que decidan llegar hasta este rincón de Laos no tendrán ningún problema para encontrar alojamiento, ya que en la calle principal del pueblo hay multitud de hospedajes e incluso algunos se pueden reservar por internet. Además de dejarse llevar por el entusiasmo acuático (en la mayoría de ocasiones acompañado por alcohol que sirven en cubos), el visitante también puede disfrutar con actividades en la naturaleza, ya que el entorno cárstico donde se sitúa Vang Vieng ofrece distintas alternativas como la escalada y la espeleología.

tubbytubbing

La escalada está recomendada tanto para principiantes como para escaladores experimentados que quieran aprender nuevas técnicas en un lugar tan bello como las rocas de Vang Vieng. Escuelas como Green Discovery o Adam’s Climbing School ofrecen cursos de sólo una jornada y de varios días para practicar la escalada bajo la mirada de instructores.Otra alternativa más que recomendable es la espeleología para explorar las espectaculares cuevas que se esconden en las montañas de piedra caliza de Vang Vieng. Es posible realizar la visita solo o a través de un tour organizado, que se puede contratar en las agencias de viaje. Muchas de las cuevas están llenas de agua, por lo que es posible nadar o hacer kayak, mientras que otras se han secado completamente y se han convertido en pequeños lugares de culto llenos de imágenes de Buda.