Uno de los viajes más especiales que puedes hacer en Semana Santa es un viaje a Uzbekistán. Este país es todo un tesoro lleno de sorpresas, por lo que es perfecto para visitarlo en cualquier época del año. Antes de emprender tu viaje a Uzbekistán, es importante que te informes acerca de su cultura y sus peculiaridades. Se trata de un país situado en el corazón de Asia Central y que cuenta con una superficie de más de 447.000 kilómetros cuadrados. Cabe destacar que es uno de los principales puntos de la Ruta de la Seda, por lo que cada vez es más atractivo para los turistas. Si quieres saber qué ver en Uzbekistán y cuáles son las ciudades que no te puedes perder, en este post te contamos todo lo que necesitas saber. 

  1. Tashkent: puerta de entrada para viajar a Uzbekistán

Si vas a viajar a Uzbekistán no puedes perderte la visita a Tashkent, la capital, ubicada al este del país y cuyo nombre significa ‘ciudad de piedra’. Además de ser el lugar en el que aterrizan la mayoría de los turistas, Tashkent cuenta con una fusión perfecta entre tradición y modernidad, ya que es una de las ciudades más antiguas de Asia Central. 

La capital uzbekistana es un lugar en el que hay infinidad de atractivos turísticos. Algunos de estos son la plaza “Independencia”, la plaza del Teatro, la plaza Jast Imam y el mausoleo Kaffal Shashi, donde se encuentra la tumba de un venerado imám. El monumento “El Valor”, dedicado a las víctimas del terremoto del 1966 o la escuela de cerámica de Akbar Rakhimov son otros atractivos turísticos de la capital.

Asimismo, el metro de Tashkent merece una mención especial, ya que fue el primero en funcionar de toda Asia Central -inaugurado en el 1977-. La mayoría de sus estaciones fueron decoradas por famosos artistas del país, por lo que dar un paseo por algunas de ellas puede ser un plan de lo más interesante. 

Los museos son otro gran atractivo de la ciudad de Tashkent, por lo que, si vas a viajar a Uzbekistán y a su capital, hay algunos que te recomendamos visitar. El Museo de las Artes Aplicadas o el Museo del Corán, por ejemplo, harán que te empapes de cultura uzbeka durante tu estancia. 

  1. Khiva 

Conocida como la ciudad de las mil y una noches, puede que esta sea una de las visitas que más te sorprenda. Khiva está situada entre dos desiertos, entre Kara-Kum y Kizil-Kum, de ahí su importancia en la Ruta de la Seda por Uzbekistán: esta ciudad era perfecta para descansar y comerciar para los mercaderes que llegaban desde Persia. 

Visitar Khiva es imprescindible si vas a viajar a Uzbekistán, y es que en 1990 fue nombrada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, al ser uno de los mejores ejemplos de arquitectura árabe. El corazón fortificado -Itchan Kala-, las antiguas madrasas o el minarete inacabado lleno de preciosos dibujos de azulejos -Kalta Minor-, son solo algunos de los monumentos que podrás contemplar en Khiva. 

Pasear por sus calles y perderse por sus rincones secretos es otro de los mejores planes que hacer en tu viaje a Uzbekistán. Apreciar cada detalle, fijarse en las peculiaridades de cada azulejo, disfrutar de la puesta de sol o simplemente caminar por sus callejuelas, harán de esta visita una de las más mágicas. 

  1. Bukhara

Se trata de otra de las ciudades más bonitas del país y de otra de las paradas de la Ruta de la Seda en Uzbekistán. En la Edad Media fue también el centro de la sabiduría de Asia Central, donde estudiaron muchísimas escuelas coránicas. Es por esto que la ciudad ofrece cientos de lugares de interés para los turistas que van de viaje a Uzbekistán. 

En Bukhara se pueden encontrar un gran número de monumentos y edificios de lo más interesantes, como por ejemplo:

  • la Mezquita Bolo Jaus, famosa por sus techos tallados en madera

  • la madraza de Miri Arab, cuyo tejado alberga ¡nada más y nada menos que 288 cúpulas!

  • el mausoleo Samoni

  • el minarete Kalon, de 47 metros de altura

  • la fortaleza Ark, restaurada después del bombardeo de 1920

  • la madrasa Abdulazizkhan o 

  • la puerta Chor Minor, de estilo más bien indio que uzbeka. 

Además, es precisamente en Bukhara donde se encuentra la mezquita más antigua de Asia Central, Magokki Attori, que, sin duda, merece la pena visitar. 

  1. Samarkanda

Otra de las principales paradas de la Ruta de la Seda por Uzbekistán es Samarkanda, en la que se pueden encontrar preciosas construcciones con las que quedarse alucinado. Todas ellas reflejan el paso de las antiguas civilizaciones por allí. 

Algunos de los atractivos turísticos que más destacan de esta ciudad son, entre otros:

  • la plaza Registan (la más bonita de Asia Central) y las tres madrazas que la rodean (Ulugbek, Sher Dor y Tillya-Kori). Se trata de la plaza más importante en la Ruta de la Seda, un lugar por donde pasaban todos los caminos de esta ruta. Es aquí donde verás algo que es en contra del arte islámico: la madraza Sher Dor tiene en la fachada dos grandes mosaicos de leones. 

  • la mezquita de Bibi-Janum; la necrópolis Shaji Zinda o el mausoleo Guri-Emir, un santuario que emana espiritualidad y misterio. 

Por otro lado, algo realmente típico de Samarkanda son las galletas y los dulces, que se pueden comprar y degustar en el mercado de Siab. 

  1. Kizil Kum: conoce el desierto si vas a viajar a Uzbekistán 

Es el onceavo desierto más grande del mundo -cuenta con una extensión de 298.000 kilómetros cuadrados- y su nombre significa arena roja, por lo que es evidente cuál es su apariencia. El desierto de Kizil Kum está situado entre los ríos Amu Daria y Sir Daria, en el centro de Uzbekistán, y suele visitarse en el trayecto de Khiva a Bukhara. 

Lo más destacable de este desierto es su reserva natural, en la que se pueden encontrar distintas especies de animales, como por ejemplo, el águila real, el gran lagarto del desierto o el faisán común. Aún así, si quieres disfrutar al máximo del desierto y vivir una nueva experiencia en tu viaje a Uzbekistán, no te pierdas la posibilidad de pasar una noche durmiendo en un campamento de yurtas, las viviendas típicas de los nómadas de Asia Central. 

  1. Mar de Aral 

El Aral es un mar interior que se encuentra entre Uzbekistán y Kazajistán. A pesar de que en su momento fue uno de los cuatro mares interiores más grandes del mundo, hoy en día está prácticamente seco. En consecuencia, el paisaje que ofrece es de lo más inhóspito aunque impactante, por lo que merece la pena verlo si vas a viajar a Uzbekistán. 

Para partir hacia el Mar de Aral, nuestra recomendación es hacerlo desde Muynak, en la República Autónoma de Karakalpakia. Una vez allí, los lugares que suelen visitarse son, por un lado, el cementerio de barcos y, por otro lado, el monumento en honor a los caídos durante la Segunda Guerra Mundial. Estamos seguros de que esta excursión no te dejará indiferente y te hará tomar conciencia sobre las consecuencias de la huella humana en el planeta. 

  1. Bazar Urgut

Un viaje a Uzbekistán no puede  acabar sin que pases por alguno de los bazares repletos de cosas a llevarte como recuerdo de tu paso por el país asiático. 

A los viajeros les encantan las compras y adquirir los productos típicos del país en el que se encuentran. Los mercados y los bazares son otro de los grandes atractivos de Uzbekistán, donde encontrarás todo tipo de souvenirs. En concreto, el bazar Urgut, situado al pie de las montañas de Zeravshan, a unos 40 kilómetros de Samarkanda, es el más grande de la zona y uno de los más famosos de todo el país. 

Pero, ¿qué comprar en Uzbekistán? Si quieres sorprender a tus amigos y familiares con algún producto totalmente diferente, o si quieres llevarte un recuerdo para ti, podrás comprarlos en Urgut. Las alfombras, las preciosas joyas o la artesanía de madera, metal y cerámica, son algunos de los regalos más solicitados por los turistas. Adéntrate en los mercados y bazares típicos para descubrir un nuevo mundo. 



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