Templo Besakih en Bali: visita al Templo Madre del hinduismo balinés

12/03/2026

Pura Besakih, el “Templo Madre” de Bali

 

El Templo Besakih se encuentra al pie del sagrado Monte Agung, un volcán activo de 3.014 metros que domina el este de Bali. Desde Ubud, el trayecto en coche dura aproximadamente una hora y media; desde Kintamani, unos cuarenta minutos. A medida que uno se aproxima, el entorno cambia: el aire se vuelve más fresco, el paisaje más abrupto y el silencio adquiere un peso distinto.

 

 

Besakih es la sede del hinduismo balinés y, por esa razón, se lo conoce como el “Templo Madre”. No se trata de un único santuario, sino de un amplio complejo formado por más de treinta templos grandes y pequeños, organizados en terrazas que ascienden por la ladera de la montaña.

 

La estructura sagrada del complejo de Besakih

 

En el corazón del complejo se encuentran tres templos principales dedicados a la Trinidad Hindú Balinesa. En el centro se alza el Pura Penataran Agung, dedicado a Shiva, el dios del viento y de la destrucción. A su lado se encuentra el Pura Kiduling Kreteg, consagrado a Brahma, dios del fuego y de la creación. Completa el triángulo el Pura Batu Madeg, dedicado a Vishnu, dios del agua y de la vida.

Esta disposición no es casual: representa el equilibrio cósmico sobre el que se articula la espiritualidad balinesa.

 

 

Durante la Erupción del Monte Agung de 1963, la lava pasó muy cerca del templo pero no lo destruyó. Muchos balineses lo interpretaron como una señal de protección divina.

 

Besakih y su relación con la UNESCO

 

El Templo de Besakih ha sido descrito como un “Sitio de Patrimonio Mundial fantasma”. Según se cuenta, el propio templo continúa rechazando la solicitud del gobierno indonesio para ser declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, por temor a que esta designación limite las ceremonias religiosas y las actividades rituales que aún hoy se desarrollan con total normalidad.

 

Acceso al Templo Besakih y normas de visita

 

En el Templo de Besakih, para evitar la exposición de la piel, es obligatorio llevar sarong (falda tradicional que se ata a la cintura) y cinturón o banda (selendang).

El coste del alquiler está incluido al comprar la entrada, y se prestan en el mostrador situado junto al aparcamiento. No es necesario traerlos por tu cuenta, pero los que se toman prestados gratuitamente deben devolverse al salir.

Un paseo en buggy te lleva a la entrada principal del complejo en la cima de la colina.

 

 

 

El núcleo del recinto: los tres templos principales

 

Pura Penataran Agung, templo de Shiva

 

Al avanzar por el recinto, el Pura Penataran Agung aparece en el centro, dedicado a Shiva, el dios del viento. Su posición dominante subraya su importancia como eje espiritual del complejo.

 

 

 

Pura Kiduling Kreteg, templo de Brahma

 

A la derecha del templo principal, al otro lado del río, se encuentra el Pura Kiduling Kreteg, dedicado a Brahma, el dios del fuego.

 

 

 

Pura Batu Medeg, templo de Vishnu

 

A la izquierda se encuentra el Pura Batu Madeg, dedicado a Vishnu, el dios del agua.Tres puertas divididas se alinean frente al templo, marcando un acceso solemne y perfectamente simétrico.

 

 

La escalinata hacia el Monte Agung

 

En dirección al Monte Agung, unas escaleras conducen al Pura Penataran Agung y a una imponente puerta dividida. Es posible subir hasta ella, pero el acceso al interior está reservado exclusivamente a los creyentes. En días despejados, la silueta del Monte Agung se recorta justo enfrente. En esta ocasión, las nubes lo ocultaban por completo.

 

 

 

Los templos familiares y la estructura de clanes

 

Templos de los clanes IDA, ARYA y PANDE

 

Si se asciende por el sendero situado a la derecha del templo principal, se llega a una zona ocupada por numerosos templos familiares. Estos santuarios pertenecen a distintos clanes: los sacerdotes (IDA…), los antiguos héroes (ARYA…) y los herreros tradicionales (PANDE…).

 

 

Primero aparecen varios templos del clan IDA; por encima de ellos, los del clan ARYA. Cada familia visita primero su templo de linaje y, después, acude al Pura Penataran Agung, donde reside su deidad principal.

 

 

 

La cima del recinto y el paisaje sagrado

 

El bosque de torres meru

 

Al llegar a la parte más alta, el paisaje se abre de forma sobrecogedora. Un bosque de torres meru, con sus tejados escalonados, parece competir en altura con el vasto Monte Agung, que actúa como telón de fondo.

La combinación de naturaleza exuberante y arquitectura sagrada crea una escena de profunda serenidad. El aire es fresco, la luz suave, y el entorno invita al recogimiento silencioso.

 

 

 

El regreso entre ofrendas y silencio

 

Descenso por los templos del clan PANDE

 

De regreso, descendimos por el lado donde se encuentran los templos familiares del clan de los antiguos herreros (PANDE…), a la derecha. Muchas personas avanzaban con ofrendas sobre la cabeza, caminando con paso tranquilo hacia los santuarios.

 

 

 

Miradas al interior del templo

 

Al bajar por el sendero lateral, hay un punto desde el que se puede observar el interior de uno de los templos, siempre desde fuera y con respeto.

 

 

 

El Monte Agung y el sentido espiritual de Besakih

 

El Monte Agung es un volcán activo que continúa mostrando su fuerza hasta hoy. Su última gran erupción tuvo lugar en 2018, y a lo largo de la historia ha causado numerosas víctimas. En su interior se concentra una energía inmensa, nacida de ciclos constantes de destrucción y regeneración.

A sus pies se alza el Templo de Besakih, corazón espiritual del hinduismo balinés. Hasta aquí acuden los fieles para rezar, conscientes de la fuerza abrumadora de la naturaleza que los rodea. Con el Monte Agung como eje sagrado, el tiempo del pueblo balinés fluye en silencio, donde la fe en la tierra y la devoción a los dioses hindúes se entrelazan de forma profunda e inseparable.

 

Llegué a España por primera vez como mochilero en 1972. Dos años después decidí quedarme, y desde entonces vivo aquí, entre los recuerdos vivos de Asia y la riqueza cotidiana del mundo mediterráneo. Nací en Japón y viví allí hasta los 24 años. Mis viajes posteriores por Europa y Asia me han permitido comparar paisajes, ritmos, formas de vida y mentalidades muy distintas, y así redescubrir lo que dejé atrás en mi tierra natal. En 1990 fundé Frontia S.A. (CICMA 492) y, en 2004, creé Destinos Asiáticos, una marca especializada en viajes a medida por Asia, con el objetivo de compartir mi fascinación por este continente con otros viajeros. He recorrido países como Corea del Sur, Camboya, Laos, Tailandia, Myanmar, Malasia, Indonesia, Singapur, Hong Kong, Bangladesh, Sri Lanka, India, Nepal y Bután. Además, viví ocho años en Vietnam, país al que regreso siempre que puedo. Me considero un enamorado de Asia… y de España. Entre ambas orillas he construido mi forma de mirar el mundo: con curiosidad, respeto y atención a los matices. Esa mirada es la que intento transmitir en este blog, donde comparto rutas, momentos y lugares que, más que destinos, son paisajes interiores. Si disfrutas del viaje como manera de entender otras culturas —y también la propia—, quizá encuentres en estas crónicas algo que resuene contigo.
Otros artículos que te pueden interesar