Seúl, la joya de Corea del Sur

Corea del Sur es un destino con menor popularidad que otros países de Asia como Japón, Tailandia o China. Sin embargo, este enclave tiene mucho que ofrecer al viajero.En concreto, en su capital, Seúl, se puede respirar el contraste que existe entre los templos y palacios de una antigüedad de siglos y los modernos edificios y calles. Una buena opción sería comenzar visitando el santuario Jongmyo, uno de los templos confucionistas más antiguos y que mejor ha resistido el paso del tiempo.

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El edificio no sólo es importante en el contexto coreano, sino que además está considerado arquitectónicamente como una de las edificaciones más interesantes de Asia. En él se celebra el rito Jongmyo jeryeak, considerado Patrimonio Intangible de la Humanidad por la UNESCO. En dicho ritual, de origen confuciano y que está dedicado a la dinastía Joseon, se aúnan el canto, la danza y la música tradicional surcoreana y se realizan plegarias por la paz eterna de los espíritus de los antepasados. Este santuario fue destruido en 1592 durante la invasión japonesa de Corea, pero se reconstruyó felizmente en 1608. Si os interesa conocer en profundidad el templo, en este blog hay un interesante artículo con un análisis concienzudo de su importancia y distribución.

El palacio de Gyeongbokgung es un lugar de visita obligada. Construido por el monarca Lee Seong-Gye en 1395, es un perfecto ejemplo de arquitectura coreana. Posee varias estancias donde se realizaban diferentes ritos y otras que el monarca utilizaba para el gobierno del reino. La bibliote Jibokjae es algo que no nadie debe perderse y su jardín de flores de loto es un lugar con una magia especial. Además, el paisaje de alrededor, donde se encuentra el monte Amisan, dota al conjunto de una gran belleza natural. No os perdáis la ceremonia del cambio de guardia, un momento que nos traslada al pasado de Corea y a sus más profundas tradiciones.

La torre Namsan es, además de un mirador perfecto para contemplar toda la ciudad, un lugar típico al que peregrinan las parejas para jurarse amor eterno. En una de las paredes de la planta baja se pueden contemplar cientos de candados con los que los amantes sellan su compromiso y es curioso ver a las parejas que se acercan para cumplir con esta romántica tradición.El barrio de Hongdae es otro de esos rincones de Seúl que encandilará al visitante. Situado en las proximidades de una de la Universidad de Hongik para artistas, es un lugar vibrante lleno de jóvenes que muestran sus creaciones y las ponen a la venta. Para encontrar las mejores gangas, lo adecuado es visitar el mercadillo de los sábados. Además, el barrio está considerado el lugar de marcha nocturna por excelencia en la capital, ya que los mejores clubs nocturnos de música se encuentran allí.

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Si lo que se desea es comprar artículos tradicionales coreanos, una buena opción es darse un paseo por la calle Insadong, que de ser el lugar donde residían los gobernantes durante el periodo Joseon ha pasado a convertirse en centro de venta de antigüedades, curiosidades y recuerdos.Estos son sólo algunos lugares de interés, pero Seúl ofrece muchísimo más: desde el Parque Olímpico al templo Bongeunsa, pasando por el Museo de Arte Leeum-Samsung o el Museo Nacional de Corea. Y no hemos hablado de su gastronomía por ser un tema que merecería en sí mismo un artículo.Por ello, si deseas viajar a Asia pero quieres ver un lugar diferente, aún poco explorado por los turistas, donde la mejor tradición de Asia convive con la modernidad no dudes en visitar Seúl, la capital de Corea del Sur. Harás un descubrimiento cuyo recuerdo te acompañará siempre.

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