Nos adentramos en Malasia, un país fascinante con una cultura milenaria en el que podemos encontrar templos asombrosos, un pueblo formado por gente cálida y acogedora, una nación con una fascinante historia y un territorio con algunas playas de ensueño en las que disfrutar de la belleza que nuestro planeta nos regala en muchas regiones.

Una de esas costas en las que a buen seguro cualquier viajero querría perderse sin lugar a dudas es la que encontramos en la isla de Tioman. Este lugar privilegiado está bendecido por un clima tropical de lo más agradable. Situada en la península de Malaca, la pequeña isla es de tan solo 39 kilómetros de largo y 12 de ancho.

Esta isla es una reserva protegida, algo que se entiende con sólo observar la frondosidad majestuosa de la vegetación que se densifica tierra adentro o los arrecifes de coral y las cristalinas aguas de la costa. No en vano, la revista Time escogió Tioman como una de las islas más bellas del mundo.

Por suerte, a pesar de ser un paraíso mundialmente conocido para el buceo, el tiempo parece haberse detenido en esta tierra virgen y prácticamente deshabitada. Su biodiversidad sorprenderá a todos los amantes de la naturaleza: Aves, reptiles, tortugas y pequeños mamíferos pueblan su zona más selvática. Mientras, en el agua, podemos encontrar una gran variedad de peces de colores y todo tipo de hermosas criaturas.
Una de las playas más impresionantes del planeta que te hará sentir como un auténtico Robinson Crusoe.