Laos, país fronterizo con China, Tailandia, Vietnam, Camboya y Myanmar, es por tanto un lugar con un enorme abanico de influencias asiáticas, pero también tiene su propio encanto otorgado por su pasado colonial y por su propia historia, rica en cultura y tradiciones.

Por ello, te ofrecemos cinco propuestas para animarte a conocer un país mágico y fascinante: 

1) Luang Prabang: Ubicada al norte del país, es uno de los lugares más populares entre los viajeros que se adentran en Laos. Por su riqueza patrimonial, fue designada Patrimonio Mundial por la Unesco en 1995, pues muchos historiadores consideran que fue el epicentro de la cultura laosiana más ancestral. El lugar cuenta con un sinfín de pagodas y una pequeña cordinera que la rodea, dándole un encanto natural especial. Además existen numerosas cascadas y zonas en las que practicar deportes acuáticos, por no hablar del paso del río Mekong por sus tierras, otro aliciente para un pueblo lleno de lugares interesantes.

2) Ceremonia de Limosna a los monjes: Tanto en Luang Prabang como en otras regiones de Laos es tradicional esta ceremonia, muy llamativa para los occidentales. Cada mañana, los monjes procesionan para recoger las ofrendes que les otorgan tanto la gente local, muy creyente en la tradición budista, y los turistas que madrugan pronto para contemplar tan exótico desfile. En fila india y descalzos, numerosos monjes abandonan sus templos para participar en un ritual que tiene un gran componente sagrado en su tradición. Por respeto, las ofrendas se suelen entregar de rodillas. Sin lugar a dudas, una de las experiencias básicas que se deben vivir cuando se viaja a Laos.

3) Vang Vieng: uno de los lugares naturales más hermosos y llamativos del país. Sus memorables riscos, los puentes sobre el río Nam Song o sus campos son todo un reclamo. Aunque en el pasado era considerado un lugar de juerga para mochileros bastante peligroso y poco recomendable, desde 2012, el gobierno laosiano tomó cartas en el asunto y ahora es un pequeño paraíso que no hay que dudar en visitar.

4) Contemplar el pasado colonial de Vientián: La capital de Laos es una ciudad ideal para alquilarse una bicicleta y contemplar el legado tan hermoso que heredaron al ser un protectorado francés. Aquí las casas coloniales se mezclan con los templos y las pagodas y los carteles en laosiano y francés. Un lugar en el que los contrastes se dan la mano creando un ambiente de lo más llamativo.

5) Viajar a Bolaven Plateau: situado al sur de Laos, es un lugar muy famoso por sus increíbles escenarios naturales, villas étnicas y rincones casi inexplorados. Amén de ser el hogar de las cataratas más espectaculares de Asia, incluidas Tad Fane y Taat Fang. Con una elevación de entre de entre 1.000 y 1.350 metros sobre el nivel del mar, aquí el clima suele ser bastante más frío que en el resto del país, en especial de noche.