Kit-Kats japoneses de sabores originales

Si hay un país en el que existe una gran variedad de bebidas y aperitivos, ese es, sin duda Japón, en lugar en el que si entramos a una tienda no sabríamos cual elegir. Un claro ejemplo es el de las chocolatinas Kit-Kat,que en este país tiene una variedad y originalidad única en el mundo. Veamos algunos ejemplos:

KIT KAT DE FLAN DE KOBE

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En un principio este sabor no parece muy allá, es dulce con dulce, pero, lo especial es que hay varias chocolatinas a lo largo y ancho de todo el país nipón que solo se venden en lugares concretos con el sabor de un producto típico de la tierra y como ejemplo, os traigo este de flan de Kobe, un postre reconocido, porque se llevan fabricando al estilo artesanal europeo desde que los primeros occidentales lo comenzaron a popularizar (Kobe es una ciudad con mucha influencia europea). Estos snacks en concreto son bastante dulces, pero el sabor a flan está muy conseguido aunque, al principio, por el color blanquecino, no lo parezca.

KIT KAT DE MELÓN DE YUBARI

Este es otro ejemplo diferente de Kit-Kat, las ediciones limitadas. hay veces que lanzan un sabor durante un tiempo concreto y luego no lo vuelven a realizar, como es el caso del Kit Kat de melon de Yubari, que ya no se encuentra en los establecimientos. La ciudad de Yubari, en Hokkaido, produce los melones más caros y preciados del país, algunos llegan a venderse por miles de euros, de ahí que su sabor sea bastante especial. Recuerdo que este kitkat tenía un sabor especialmente afrutado que me gustaba mucho.

KIT KAT DE REFRESCO DE COLA Y LIMÓN

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Desde luego es, posiblemente el sabor más original de todos los que he probado hasta ahora. En el paquete vienen 4 barritas, dos de cola en un envase y dos de limón en otro, ya de por sí el color y el olor del chocolate llama la atención. Respecto al sabor, las de limón me recordarón a las galletas rellenas de limón que solía comer en España, pero con la textura de una chocolatina. Las de Cola me supieron a pica-pica de cola en vez de a chocolate, una sensación extraña, pero estaba bueno…

¿Os atrevéis a probarlos?

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