El País del Sol Naciente, al igual que España, da la bienvenida al nuevo año al son de las campanadas, pero en lugar de ser 12 como aquí, ellos tañen 108 veces la campana.

Este número en concreto que tan extraño nos puede parecer a los occidentales tiene su sentido en el ritual conocido como joya no kane, tradición budista por la que con cada campanada, se limpian los 108 pecados (o "pasiones y deseos") del budismo que se practica en Japón. Así se empieza el año con el espíritu impecable. 

Como dicen en Japonismo, el mejor sitio para disfrutar de las campanadas es el templo Chion-in de Kyoto, que tiene la campana más grande de todo Japón.

Además, se practican otras tradiciones en los hogares, como la limpieza a fondo de la casa antes del 31 para que todo lo físico esté en orden antes de la entrada al año nuevo. Se ponen algunas piezas de decoración budista.

La cena de Noche Vieja se comparte en familia y se toma una pasta especial y se colocan fetiches para alejar a los demonios del hogar. También es típico que los tres primeros días del año las comidas que se consuman sean preparadas con anterioridad, porque la superstición dice que da mala suerte usar la cocina en estos días.

Fuera de las costumbres propias de allí, cada vez son más los jóvenes que salen a las calles de las ciudades más grandes a celebrar la entrada de año, pero de una manera más parecida a cómo lo hacemos aquí.

Como vemos, en Japón no podían faltar las tradiciones ancestrales y los rituales de buena suerte en una fecha tan señalada como el Año Nuevo.