El Espectacular Castillo de Nijo en Japón

Levantado en 1603 como la residencia en Kyoto de Tokugawa Ieyasu, el primer shogun del periodo Edo, su nieto Iemitsu completó la construcción del castillo 23 años después, ampliándolo. Este edificio también fue usado como palacio imperial durante un tiempo, antes de ser donado a la ciudad y abierto al público como lugar de interés histórico y cultural.

Sus estancias han pasado a la posteridad como uno de los mejores ejemplos supervivientes de la arquitectura de la era Feudal, siendo por ellos considerada patrimonio mundial de la UNESCO a mitad de los años 90.

El castillo de Nijo está dividido en tres áreas: Honmaru (el principal círculo de defensa); Ninomaru (secundario círculo de defensa) y varios jardines que rodean ambas zonas. Además, todo el complejo está rodeado de grandes muros de defensa y fosos para impedir la entrada a los enemigos. 

Se pueden visitar muchísimas estancias y lugares en los que se realizaban audiencias. Fuera del Palacio Ninomaru se extienden los hermosos jardines con sus tradicionales paisajes japoneses. Son lugares perfectos para los amantes de la fotografía por su profusa ornamentación, sus pinos hermosísimos y su cuidada estética tan típica nipona.

Como el Palacio servía de oficina de administración y residencia del Shogun durante sus visitas a Kyoko, en su forma original, el palacio consistía en diversos edificios separados que estaban conectados unos con otros mediante corredores muy protegidos contra los intrusos.

Hay regiones de los jardines cargadas de cerezos en flor que dan una imagen muy bella durante el Matsuri.

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