Cocina uzbeka que debes probar: sus características y cultura alimentaria

29/08/2025

La situación gastronómica de un país dice mucho de su identidad. Y cuando viajé por Uzbekistán, comprendí que sentarse a la mesa allí es mucho más que alimentarse: es una forma de integrarse en su historia, su paisaje y su modo de entender la vida.

 

Una encrucijada de culturas

 

La cocina uzbeka es una síntesis de caminos. No es casual que evoque la Ruta de la Seda: los sabores, las técnicas y los ingredientes hablan de siglos de intercambio entre Asia Central, Oriente Medio, Persia, China y Rusia.

Se trata de una gastronomía robusta, generosa y bien condimentada. Al ser un país sin litoral, predominan los platos a base de carne —cordero y ternera principalmente—, cocinados con verduras, arroz o fideos. El pollo, más escaso, se considera casi un producto de lujo, y el cerdo se evita por motivos religiosos.

 

 

Lo que sí está siempre presente, sea cual sea el plato, es el naan, ese pan redondo cocido en horno de barro, y el chai, ese té fuerte y aromático que se bebe en cualquier momento del día, ya sea en casa o en una casa de té del mercado.

 

Naan

 

Aunque el arroz es parte importante de la dieta, el pan es absolutamente esencial. El naan se sirve en todas las comidas. Su textura y grosor varían de una región a otra: en el oeste es más fino y crujiente; en otras zonas, más grueso y esponjoso. El naan de Samarcanda es especialmente valorado por su sabor y consistencia. Vale la pena probar las variantes regionales y descubrir cuál se adapta más a tu gusto.

 

 

 

Samsa

 

La samsa —también llamada somsa— es una empanada horneada con relleno de carne picada y cebolla. Se puede encontrar en bazares, pueblos y calles principales, servida caliente. Es un alimento popular como merienda o tentempié. El proceso de preparación, pegando la masa en el interior del horno de barro, es todo un espectáculo que vale la pena observar si se presenta la ocasión.

 

 

 

Shashlik

 

Muy presente en los mercados y puestos callejeros, el shashlik es carne a la parrilla servida en brocheta. Suele prepararse con cordero, ternera o pollo, aunque en algunas regiones también se usan pescado o verduras. Algunas veces se sirve directamente en la brocheta, otras ya troceado, acompañado casi siempre por cebolla cruda con un toque de vinagre. Es una opción sencilla y sabrosa para comer algo rápido mientras se exploran las ciudades.

 

 

 

Plov

 

El plato nacional por excelencia. El plov se cocina lentamente en grandes cazuelas: arroz, carne, zanahorias, cebolla, grasa de cordero y especias como el azafrán. Algunas versiones incluyen pasas o legumbres, lo que aporta un toque dulce. Es un plato graso y contundente, pensado para alimentar durante horas. En muchos hogares se acompaña con ensalada de tomate y pepino. Cada región, incluso cada familia, tiene su propia versión del plov, y se preparan distintos tipos según la ocasión: bodas, funerales, celebraciones oficiales. Los ingredientes cambian, pero el ritual permanece.

 

 

 

Laghman

 

Estos fideos gruesos hechos a mano se sirven en forma de sopa o salteados. El laghman clásico combina caldo con pasta de tomate, cordero, verduras y algo de picante. También existen versiones sin sopa, como el boso laghman o el gyuro laghman. Es un plato extendido en toda Asia Central, pero cada país y ciudad le imprime su carácter.

 

 

 

Shivit Oshi

 

Plato típico de Khorezm y, en particular, de la ciudad de Khiva. Se come en verano y se sirve frío: fideos con hierbas aromáticas —como eneldo— sobre una base de salsa de tomate agria. Es ligero, refrescante y muy popular cuando el calor aprieta y el apetito baja. Aunque menos conocido que el plov, es una auténtica joya regional.

 

 

 

Manti

 

Los manti son bollos al vapor rellenos de carne picada, habitualmente cordero o ternera con cebolla. Se sirven con salsa de yogur, crema agria, tomate o incluso cilantro fresco. En otoño, también pueden llevar calabaza. Son jugosos, suaves y muy nutritivos, ideales para una comida casera o una parada en una casa de comidas tradicional.

 

 

 

Cervezas uzbekas

 

Aunque Uzbekistán es un país de mayoría musulmana, la cerveza está presente y es bastante popular. La marca más conocida es Sarbast, cuya versión sin filtrar tiene muchos adeptos. También se encuentran cervezas locales como Qibray, GAP o Žatecký Gus. La oferta no es enorme, pero sí suficiente para probar algo distinto al té.

 

 

 

Agua

 

Una recomendación práctica para quien viaja: el agua del grifo no es potable en muchas zonas del país. Es mejor optar siempre por agua embotellada, especialmente en trayectos largos o si se visitan pueblos donde las condiciones sanitarias no están garantizadas. Llevar siempre una botella y observar buenas prácticas de higiene ayuda a disfrutar del viaje sin sobresaltos.

 

Llegué a España por primera vez como mochilero en 1972. Dos años después decidí quedarme, y desde entonces vivo aquí, entre los recuerdos vivos de Asia y la riqueza cotidiana del mundo mediterráneo. Nací en Japón y viví allí hasta los 24 años. Mis viajes posteriores por Europa y Asia me han permitido comparar paisajes, ritmos, formas de vida y mentalidades muy distintas, y así redescubrir lo que dejé atrás en mi tierra natal. En 1990 fundé Frontia S.A. (CICMA 492) y, en 2004, creé Destinos Asiáticos, una marca especializada en viajes a medida por Asia, con el objetivo de compartir mi fascinación por este continente con otros viajeros. He recorrido países como Corea del Sur, Camboya, Laos, Tailandia, Myanmar, Malasia, Indonesia, Singapur, Hong Kong, Bangladesh, Sri Lanka, India, Nepal y Bután. Además, viví ocho años en Vietnam, país al que regreso siempre que puedo. Me considero un enamorado de Asia… y de España. Entre ambas orillas he construido mi forma de mirar el mundo: con curiosidad, respeto y atención a los matices. Esa mirada es la que intento transmitir en este blog, donde comparto rutas, momentos y lugares que, más que destinos, son paisajes interiores. Si disfrutas del viaje como manera de entender otras culturas —y también la propia—, quizá encuentres en estas crónicas algo que resuene contigo.
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