Australia es un país impresionante por muchas razones, pero una de las más llamativas es su impresionante fauna. Por ello, te presentamos algunos de los animales más curiosos de Australia:

Canguro: Con sus poderosas patas, su larga cola y su característica bolsa, son el gran símbolo de Australia. Eso sí: aunque de aspecto simpático, no suelen tener muy buenas pulgas a la hora de relacionarse con humanos, así que es mejor ir a verlos en una excursión organizada para mayor seguridad tanto de ellos como de los visitantes.

Koala: El más adorable de todos los marsupiales del país. Son muy monos, ya que cuando las crías salen de la bolsa marsupial, crecen agarrados a la espalda de la madre, lo cual es una estampa adorable. Aunque parecen osos de peluche, no tienen nada que ver como especie con los plantígrados. Una curiosidad es que los koalas necesitan mucho espacio vital, aproximadamente 100 árboles por koala, lo cual puede resultar un problema por la deforestación de bosques australianos.

Demonio de Tasmania: Estos marsupiales parecen pequeños perros de cola gruesa y son sus chillidos nocturnos los que hicieron que los primeros europeos que llegaron al continente los bautizaran como demonios. Se pueden ver en los parques protegidos de la isla de Tasmania.

Walabí: Pertenecen a esta categoría más de 30 especies de pequeños canguros y que se encuentran esparcidos por toda Australia, adaptándose cada una de las especies a su entorno natural propio, ya sean montañas o bosques. Son fáciles de contemplar en muchos parques naturales a lo largo y ancho del país austral.

Wombat: Estos primos de los koalas tienen un aspecto de lo más simpático con su morro chato y sus patitas cortas. Aunque en la naturaleza salvaje son animales nocturnos, en los zoos suelen poder verse en plena actividad de día, de modo que son el lugar más adecuado para visitarlos. 

Ornitorrinco: Es el patito feo de los animales más populares de Australia. Es un animal de los más extraño, ya que aunque posee pico y patas de ave, es un mamífero acuático. Un dato poco conocido es que son animales muy venenosos, pues poseen un aguijón en las patas posteriores que puede matar a otros animales o, en humanos, incluso paralizar los músculos de la zona afectada. Otro dato de lo más llamativo es que son los único mamíferos del planeta que ponen huevos.