¿Quién no ha soñado alguna vez con alguno de estos destinos? ¿Recorrer las extensas propiedades ganaderas de la mano de un aborigen como en la película Australia, sumergirse en la Barrera de Coral persiguiendo a Nemo o conocer la cultura exótica de los polinesios? Pues todas estas cosas y alguna más se hicieron realidad en mi luna de miel. Para mi será siempre un viaje inolvidable por los destinos que pude conocer y por la duración del mismo, un mes entero.

Día 1: El viaje comenzó por Melbourne llegamos después de más de 24 horas de vuelo ya que en 2012 aun no existía el acuerdo entre Qantas y Emirates que permite llegar a puntos australianos solo con una escala y no con dos. La compañía Qantas es una de las mejores para mí con unos servicios a bordo increíbles.

Cuando llegamos a Australia nos recogió un coche precioso y nos llevó al hotel. Reserve la primera excursión 3 horas y media después de que llegara el vuelo, para intentar acostumbrarnos lo antes posible al nuevo horario y así fue como nuestro guía en español nos busco en el hotel. En Australia hay pocos guías en castellano, pero queríamos uno para el primer día ya que es agradable encontrar al otro lado del mundo una acogida en tu idioma.

Comenzamos la panorámica por la ciudad con nuestro chofer-guía que nos fue introduciendo en la cultura australiana y la gran ciudad que es Melbourne. Vimos toda la ciudad con sus sitios más importantes: Federation Square, Royal Botanic Gardens, fuimos por encima del circuito de Fórmula 1, vimos las preciosas playas de St Kilda, La catedral de San Patrick, el ANZAC Memorial en honor a los soldados muertos en la primera Guerra Mundial, entre otros. Después subimos al Eureka Skydeck edificio más alto de la ciudad con espectaculares vistas. Por la noche teníamos una cena en un tranvía colonial por el centro de Melbourne, fue una experiencia fantástica tanto por la comida como por el servicio en el tren. 

Día 2: Al día siguiente fuimos en vuelo a Adelaide y desde allí conectamos con un vuelo en avioneta a Kangaroo Island, esta isla está declarada en gran parte parque nacional o área de protección especial y es que en ella encuentras mucha fauna de todo el país en un territorio reducido por lo que hay posibilidades de ver animales en libertad. Al llegar a la isla nos recogió un chofer-guía para empezar las excursiones, ese día era para nosotros solos.

Nos dirigimos a la Seal Bay, llena de leones marinos, dimos un paseo por la playa y los pudimos ver de cerca. Después fuimos a Little Sahara para practicar surf en las dunas. A continuación fuimos a un Parque de vida salvaje en el que pudimos tocar koalas, canguros, cacatúas. Vimos casuarios, dingos y muchos más animales y comimos en un precioso invernadero. Fuimos por carretera a las playas más importantes de la isla, que en verano se llenan de habitantes de Adelaide buscando un lugar para el baño, se llaman Snellings y Stokes, verdaderamente bonitas. Por últimos nos acercamos a Lathami N.P y pudimos ver un canguro rojo muy de cerca, una equidna y después un valle lleno de canguros más pequeños. Por la noche llegamos a nuestro alojamiento, una bonita casa rural que lleva una pareja encantadora Mandy y Paul. Te sientes como si estuvieras en tu propia casa, se llama Seascape Lodge. Nos hicieron una cena riquísima y nos dieron a probar diferentes vinos de la región.

Día 3: Cuando despertamos a la mañana siguiente pudimos comprobar las preciosas vistas que tenía la casa sobre Emu Bay, un lugar idílico para quedarse más de una noche. Después de un desayuno riquísimo empezamos con las excursiones del día, esta vez en nuestro coche iba una pareja americana de luna de miel.

Comenzamos por el PN de Flinders Chase que tiene el Admirals Arch, una formación rocosa natural que alberga lobos marinos y las Remarkables Rocks, formaciones geológicas producidas por la erosión del agua y el viento, que han dado lugar a formas caprichosas. A continuación fuimos a comer a un lugar precioso, lleno de árboles y mesas de madera, el guía nos preparó hamburguesas de canguro, ensaladas, etc. Y en medio de la naturaleza disfrutamos de una comida riquísimo. Nos acercamos a la avenida de los koalas llamada así porque en todos los arboles ves uno. Después fuimos a un valle lleno de wallabies y canguros y mientras teníamos esa hermosa visión, el guía nos preparó café caliente y pastas. Después nos llevó al aeropuerto para coger la avioneta de nuevo para volver a Adelaide. Nuestro alojamiento no era céntrico, pero sí muy especial, una casa victoriana de planta baja preciosa nos recibía para dormir. Se llama Buxton Manor (Musica Viva).

Día 4: A la mañana siguiente cogimos un vuelo para llegar a Alice Springs la ciudad más grande del centro de Australia. Llegamos al mediodía y después de ver nuestro hotel, recorrimos la calle principal y el Mall de la ciudad, es bastante pequeña. Ese día comimos por nuestra cuenta porque no teníamos nada reservado y descansamos porque venían 3 días que iban a ser duros.

Día 5: Al día siguiente comenzamos con nuestra excursión por los Parques Nacionales del desierto, esta excursión es máximo 10 viajeros y llevas guía de senderismo-chofer y cocinero. Me gustó mucho porque llegas a zona que en coche sería imposible y porque duermes en tiendas de campaña fijas en medio del desierto. Lo único a tener en cuenta que en nuestro verano allí hace frio, por tanto hay que ir preparados.

El primer día llegamos al Campamento de Yulara después de comer una deliciosa comida y andar hasta un mirador del camping en el que se ve el Uluru, nos pusimos en camino. Ese día hicimos una ruta de unos 4 km rodeando la base de este monumento natural. Cada pared tiene una forma y el paisaje colindante no es desértico si no que parece una sábana, tiene hasta pozos, es precioso. Al terminar la ruta fuimos a un Centro de Cultura Aborigen en el que te enseñan; su modo de vida, arte rupestre, etc. Para finalizar el día vimos un atardecer espectacular con vino y canapés, mientras esa gran mole de piedra cambiaba su color cada segundo. Después fuimos a cenar al campamento y nos fuimos a dormir escuchando los ecos de la naturaleza.

Día 6: A la mañana siguiente visitamos las Olgas, 36 formaciones rocosas rodeadas de vegetación y algún que otro arroyo. Realizamos otra ruta de 4km aproximadamente para acabar en una ventana sobre el valle de los vientos. A continuación fuimos a comer al campamento y nos pusimos en camino hacia Kings Canyon. Hicimos varias paradas en la ruta una para ver un lago lejano que parecía un oasis en medio del desierto y otra para coger leña para cuando llegáramos al otro campamento. A nuestra llegada encendimos una lumbre para comer nubes asadas y cenamos junto al fuego. Nos fuimos a dormir en un entorno idílico.

Día 7: El último día del tour hicimos una ruta de 6 km por los cortados del cañón. Todo el camino tiene unas vistas preciosas y también se visitan dos puntos en ruta la Lost City y el Eden Garden. El segundo se llama así porque es una cascada con un lago en medio de las paredes del cañón. Muy bonito. Ya nos fuimos a comer para salir después por carretera hacia Alice Springs, en el camino paramos en Kings Creek la estación de repostaje en el corazón del desierto. Llegamos y cenamos en el hotel y nos fuimos a dormir pronto después de tres días de tanta actividad.

Día 8: Nuestro siguiente destino Darwin, se encuentra en el mismo estado que Alice Springs, pero sin embargo su clima es tropical. Así que pasamos de tener frio por la noche a comer helados en la calle. Llegamos a Darwin y después de instalarnos en el hotel, fuimos a conocer la ciudad. La ciudad es grande, pero se puede recorrer andando. Primero fuimos al Waterfront donde vimos su playa artificial y su piscina, porque en el agua hay cocodrilos de agua salada y stingers (medusas mortales). Después recorrimos la esplanade que sería aquí nuestro paseo marítimo. A continuación nos acercamos a la Playa de Mindli. Por la noche Darwin es joven y hay infinidad de restaurantes y pubs para que puedas cenar y disfrutar de todo.

Día 9: El día siguiente nos tocaba visitar Kakadu, el parque nacional que se hizo famoso por Cocodrilo Dundee. Nos dirigimos al Centro de Cultura Aborigen de Warradjan, que te muestra la vida y las costumbres de los aborígenes de la zona. Después cogimos un barco por el Yellow River para ver aves y cocodrilos y un maravilloso bosque de nenúfares que sobresalen un metro por encima del agua. Como última visita del día nos fuimos a conocer Nourlangie Rock, arte rupestre aborigen. Lo especial de estas pinturas no es solo su antigüedad, se cree que son los primeros Rayos X de la Humanidad. Después de ver las pinturas subes a un mirador desde el que ves todo el bosque que por esta zona se extiende. Ya llegamos a nuestro alojamiento, un lodge en medio del parque en el que nos dimos un baño en la piscina, cenamos y después nos fuimos a dormir.

Día 10: Este día fue un poco especial, ya que no es convencional. Visitamos una zona del parque que está vetada a los turistas a no ser que consigas un permiso. Nuestro guía muy agradable se llamaba Beau y sabía algo de español. Compartimos la excursión con una pareja de Sydney y nos adentramos en la región aborigen de Arnhem. Estas eran tierras expropiadas a los aborígenes en la colonización que ahora han vuelto a recuperar. Entramos en tierras inundadas, haciendo varias paradas para admirar los bellos paisajes, visitamos un pueblo y pudimos ver el preciado arte aborigen, pinturas, cestería, etc. Entramos en cuevas para explicarnos como se efectúan los enterramientos, aprendimos sobre la caza, pesca, forma de vida y todas las costumbres. Fue un día muy interesante. Comimos en un sitio muy bonito junto al matrimonio australiano y nuestro guía y pasamos un día fantástico.

Día 11: El último día en Kakadu empezó con la visita de Ubirr, otro sitio de pinturas rupestres, que también tiene unas excelentes vistas, esta vez sobre llanuras infinitas. Después realizamos un crucero por el Rio East Alligator, donde pudimos ver a los salties, cocodrilos gigantes que llegan a saltar hasta 3 metros de altura fuera del agua. Antes de emprender el camino a Darwin, visitamos el Centro Cultural Bowali en el que se conserva el cocodrilo más grande encontrado en el Parque. Antes de llegar a nuestro destino paramos en la ventana de los humedales, un sitio precioso para ver el atardecer. Llegamos al hotel y cenamos unos perritos calientes gigantes que son típicos de la ciudad.

Día 12: Al día siguiente cogimos un vuelo a Cairns, la ciudad más cercana a la Barrera de Coral. Aterrizamos y vino a recogernos un coche precioso que nos dejó en nuestro hotel, The Cairns un alojamiento de estilo colonial. Tenía una sorpresa preparada para mi marido así que nos pusimos en marcha, vinieron al hotel y nos llevaron al puerto, donde cogimos una lancha motora que nos llevó hasta una avioneta para sobrevolar la Barrera de Coral, una experiencia fantástica, mucho más barata que en helicóptero y totalmente recomendable, ya que las vistas son únicas. Después de la actividad dimos un paseo por la ciudad. El centro es bastante pequeño, recorrer su esplanade o paseo marítimo, la zona del casino y sus mercados, es muy agradable.

Día 13: A la mañana siguiente fuimos al puerto para coger un catamarán que nos llevaría a la Barrera de Coral está a vez a sumergirnos en ella. Después de 2 horas de navegación llegamos a nuestro destino el Cayo de San Miguel, un montículo de arena en medio del mar y deshabitado. Primero te hacen una presentación indicándote las especies marinas que vas a encontrar, como tratar el coral, etc. A continuación dan de comer a muchos peces para que se acerquen al barco. Más tarde cogimos un submarino para ver el fondo marino. Después te daban el equipo de snorkell y con un barquito que te llevaba al cayo, podías elegir entre descansar tranquilamente y bañarte en la playa o bucear con tu equipo y perseguir peces. La comida se sirvió en el barco, además de una merienda que allí se estila mucho galletas y quesos. Pasamos un día sensacional. Por la noche fuimos a ver unos puestos chinos en un mercado y compramos muchas cosas, porque estaba bastante barato para lo que habíamos visto hasta ahora.

Día 14: Excursión a Woonooroonan. Este día hicimos la excursión en español a este bosque tropical al norte de Australia. Comenzamos por los Eubenange Wetlands, humedales con unas vistas preciosas de las montañas de Queensland al fondo, hicimos un pequeño trekking hasta las vías por las que se transportan los trenes que llevan la caña de azúcar. Después fuimos a conocer las preciosas cataratas Josephine, que tienen varios saltos y producen una vista impresionante. El agua estaba muy fría pero había gente bañándose. A continuación fuimos a la granja de cocodrilos de Johnstone River, donde crian cocodrilos para el consumo humano, además de cuidar a infinidad de animales endémicos, como: emúes, canguros, dingos, cacatúas, casuarios, lagartos, etc. Comimos en el restaurante Roscoe´s un italiano con especialidades riquísimas. Después llegamos al Bosque de Mamu para andar por pasarelas y ver todo el bosque desde arriba. Para terminar ese día fuimos a las Babinda Boulders pozas de agua dulce en la que hay unas tortugas muy particulares. Para cenar dimos una vuelta por la esplanade de Cairns y elegimos uno de los tantos restaurantes para comer marisco.

Día 15: Excursión a Daintree y Cape Tribulation. Este parque está situado en una isla solo comunicada por una plataforma que traslado coches y autobuses al otro lado del rio. Después de 2 horas en coche llegamos a ella y cruzamos al otro lado. La primera parada es para ver la desembocadura del rio desde arriba, es increíble ver como entre la vegetación exuberante se mezclan las aguas del mar y del rio. Después empezamos a realizar senderismo primero en una torre de observación y pasarelas de diferentes alturas hasta llegar a una playa preciosa del parque. Comimos en un chamizo en medio del parque y después fuimos a visitar huertos de frutas tropicales en los que servían zumos y helados. Para terminar hicimos un crucero por el rio para ver aves y manglares. Ese día era nuestro último en Cairns y fuimos a cenar de nuevo por ahí para despedirnos y tomarnos también algo en sus bares.

Día 16: Nos llevaron temprano por la mañana al aeropuerto para coger un vuelo a Sydney. Llegamos y la habitación no estaba disponible así que dejamos las cosas en consigna y nos fuimos a dar una vuelta, como estábamos cerca del puerto nos fuimos a hacer fotos del icono de Australia, la Opera de Sydney. Después dejar las cosas nos cambiamos y regresamos al puerto ya que teníamos contratada una comida en catamarán alrededor de las bahías de la ciudad, es una imagen preciosa ya que se ve una ciudad diferente desde el agua. Después de desembarcar nos recogió un autobús para hacer una visita panorámica por la ciudad. La primera parada fue el barrio The Rocks en el que te cuentan el origen de la colonia, como era la vida en esos años, etc. Después paras debajo del Puente de Harbour Bridge y la panorámica de nuevo de la ópera. El siguiente trayecto te lleva por Hyde Park, enseñándote los edificios del gobierno, museos, iglesias y te para en los jardines botánicos, que tienen un bonita vista de la trasera de la Opera. A continuación se van a atravesando los diferentes barrios hasta llegar a una zona más alta, desde la que se tiene una perspectiva del skyline de la ciudad. Lo siguiente es ver la zona de acantilados, The GAP y el faro, que dan al Océano Pacifico. Para terminar la excursión te lleva a la playa más famosa de la ciudad, Bondi, repleta de restaurantes, bares, cafeterías y nos dejaron tiempo libre. Al regresar al hotel yo había quedado con mi compañera australiana, fuimos a tomar algo debajo de la Opera que está lleno de pubs y cenamos en nuestro hotel.

Día 17: A la mañana siguiente nos recogieron para pasar un día entero en las Blue Mountains, llamadas así porque están llenas de eucaliptos y la imagen cuando sale el sol es de montañas azules. Íbamos 4 personas en el coche y el guía-conductor. Pasamos por la zona de los Juegos Olímpicos viendo todo lo que se construyó, e hicimos una parada para desayunar en medio del campo. Paramos en diferentes miradores para ver las preciosas vistas de montañas, vegetación y cataratas. Después cogimos un tren con suelo de cristal entre dos cañones para ver las Three Sisters, monumento natural de roca que asimila a tres hermanas. Después cogimos uno de los trenes más empinados del mundo para bajar del cañón y realizamos una ruta por el bosque. Después nos llevaron a Katoomba a comer en un restaurante con encanto en el que se celebran bodas era maravilloso y la comida riquísima. De vuelta a Sydney paramos en el Parque de vida salvaje de Featherdale que es uno de los más grandes y con más especies que yo haya visto, lo bueno es que son como granjas no zoos, puedes ver y tocar de cerca a todos los animales, excepto a algunos peligrosos o en peligro de extinción. Se les ve muy cuidados y viven en semi-libertad. Por la noche salimos a cenar por el centro y nos fuimos a dormir pronto.

Dia 18: Este día lo teníamos libre y sin nada programado, pero mis compañeros de empresa se pusieron de acuerdo para hacernos un regalo. ¡Y que regalo!.

Nos recogió un chofer en castellano a los dos solos para hacernos un pequeño tours por barrios desconocidos hasta dejarnos en la Rose Bay para coger una avioneta que después de sobrevolar Sydney siguió bordeando la costa hasta llegar a un rio el Hawkesbury y aterrizo en medio de montañas, yates y agua, precioso. Teníamos una comida incluida en uno de los sitios más exclusivos del país, el Cottage Point Inn, un embarcadero-restaurante en medio de un lago con mejores vistas, degustamos nuestra comida especial solos en la parte de fuera y empezó a llover así que el entorno se volvió más romántico. Después volvimos a despegar y regresamos a Sydney. Fuimos a visitar el Museo de Cera y el acuario y para poner un broche de oro al final de día cenamos en la Sydney Tower Buffet que gira 360º mientras degustamos la misma.

Dia 19: Este dia aunque nos daba mucha pena irnos de Australia también queríamos conocer Polinesia, asi que después de 8 horas de vuelo en total y la escala en Auckland, llegamos a Papeete por la noche pero del dia anterior, esto se debe a que pasas el cambio internacional de cambio de fecha y pasas del horario +12 en nueva Zelanda a -10 en polinesia.

Nada mas llegar se nota la calidez isleña ya que te reciben en el aeropuerto con collares de flores, conchas y tocando el ukelele. Nos llevaron al hotel y nos fuimos a dormir cansados del vuelo largo.

Dias 20 al 24: A la mañana siguiente cuando salió el sol pudimos ver donde estábamos que bonito, los hoteles con cabañas flotantes por el agua, la vegetación exuberante. Nos trasladaron al puerto para coger un ferry a la isla que iba a ser nuestro destino durante 5 noches, Moorea. El viaje en ferry ya es bonito porque ves las dos islas muy cercanas y el océano alrededor. Al llegar nos trasladaron a nuestro hotel el Sofitel Ia Ora 4* que no tiene que envidiar a ninguna de la isla ya que su playa es de las mejores. Nos hicieron una reunión para ofrecernos todos los tours que tenían y darnos otro de los regalos que había preparada mi empresa la asistencia al Tiki Village para ver bailes tradicionales. Además de eso contratamos dos excursiones que nos parecieron interesantes y económicas.

A continuación nos llevaron hasta nuestra habitación un Overwater sobre el agua, es la experiencia más increíble que he vivido nunca, indescriptible.

Nuestra experiencia allí podría definirse como paradisiaca, las excursiones nos llevaron a conocer la isla que tiene muchísimo que ofrecer, todo tipo de actividades deportivas, paseos a caballo o en quads, además de visita de motus (islas no habitadas), bucear entre delfines, mantarrayas, tiburones y mil y una cosas mas. Fue para nosotros un viaje inolvidable.

Para que el regreso no se hiciera muy duro regresamos y estuvimos una noche en Sydney la que dedicamos a visitar Darling Harbour, el Barrio chino con sus jardines de la amistad y a dar un paseo para despedirnos de la ciudad.

Como he dicho fue uno de los mejores viajes de mi vida, y si se puede volveremos a ir a Australia este año, 4 años después de la luna de miel. ¡Que bien!