Vietnam nos ofrece parajes naturales inigualables, oportunidades para el ecoturismo, turismo de playa, turismo náutico o el viaje cultural.

Esta última manera de descubrir el país es la que mejor nos puede acercar a la historia reciente de Vietnam y la más adecuada para comprender qué supuso la guerra para el pueblo vietnamita, ya que son numerosos los vestigios y monumentos dedicados a no dejar caer en el olvido la lucha que tuvo lugar en este territorio asiático.

El distrito de Cu Chi (Củ Chi) se encuentra a más de 70 kilómetros al noroeste de la Ciudad Ho Chi Minh (antigua Saigón).

Fue uno de los lugares más asediados durante la ocupación francesa y más atacados y bombardeados durante la guerra norteamericana en el sur de Vietnam, en el siglo pasado.

Las condiciones fueron tan duras e insoportables que los pobladores no tenían otra alternativa que vivir bajo tierra para defenderse y combatir a los invasores.

LOS TÚNELES DE CUCHI

Se trata de un sistema de túneles y construcciones subterráneos bastante complejos pero también muy completos.

Los primeros 48 kilómetros de extensión, se construyeron bajo la aldea de Than Phu Trung, a principios de la década del 60, pero el sistema se iba completando y perfeccionando.

Llegó a contar al término de la guerra con tres niveles de túneles a 6, 8 y 10 metros de profundidad, y un total de 220 kilómetros en las más diversas direcciones, una de cuyas vertientes pasa aún bajo el lecho del río.

Las rutas subterráneas, excavadas en prolongados zigzag, llegaron de una aldea a otra. Existieron hasta talleres, hospitales, comedores, salones para diversos fines, dormitorios, pozos, sistemas de ventilación y defensa.

UNA LABERINTO INEXPUGNABLE PARA EL EJÉRCITO NORTEAMERICANO

La vida de miles de pobladores y combatientes se llevaba a cabo prácticamente bajo la tierra.

Desde los túneles, los guerrilleros aparecían y desaparecían como fantasmas a través de las trampillas secretas, atacando sin tregua al enemigo desde cualquier flanco y en cualquier momento, causándole grandes pérdidas.

Cu Chi se convirtió en un dolor de cabeza y un infierno para las tropas agresoras. Pocas veces pudieron descubrir por dónde salieron y entraron sus adversarios.

Nunca lograron entrar en los túneles por el peligro y porque eran demasiado estrechos para sus cuerpos.

Emplearon explosivos, agua y gases tóxicos para atacar pero éstos no tuvieron efectos más allá de 700 metros porque el sistema de auto-protección era muy eficaz.

Utilizaron perros para buscar las entradas y los respiraderos pero pronto fueron despistados y neutralizados simplemente poniendo trozos de uniformes o jabones usados por soldados norteamericanos en otros lugares.

UN LUGAR HISTÓRICO MUY VALORADO

Los túneles fueron de hecho intocables para el enemigo hasta su derrota definitiva.

Después de la guerra, el sistema de Túneles de Cu Chi ha sido conservado y convertido en un lugar histórico y destino turístico muy atractivo para los visitantes, sobre todo extranjeros.

Partes de los túneles han sido ampliados para facilitar la entrada de los turistas occidentales quienes pueden compartir parte de las experiencias vividas por los pobladores y guerrilleros de esta zona, conocida en el pasado como "Tierra de Fuego" y también "Tierra de Acero".

Los túneles se pueden visitar sin ningún tipo de peligro, por lo que es una experiencia que ningún viajero que visite el sur de Vietnam debería perderse, al menos para comprobar de primera mano cómo fueron algunas facetas de una guerra que con tanta intensidad marcó buena parte del siglo XX.