Australia es un país impresionante por sus costumbres, su vida natural, sus paisajes, sus rincones culturales y tiene mucho que ofrecer al viajero. Aquí te damos algunas pistas por si quieres visitar unos cuantos hitos imprescindibles:

The Rocks: Aquí se pueden palpar los vestigios de la época en la que Australia era una penitenciaría colonial de Reino Unido. Gracias a la oferta cultural de este barrio y a sus numeroso pubs (los más antiguos de la ciudad), es un lugar muy animado en el que se mezclan los turistas con los lugareños. 

Opera House: Diseñada por el prestigioso arquitecto Jørn Utzon, no sólo es un emblema de la ciudad de Sidney y de Australia en el resto del mundo, sino que es uno de los edificios más famosos del mundo. La Unesco se encargó de dar fe de ello proclamando al edificio como Patrimonio de la Humanidad en el año 2007, el cual se usa no sólo para representar óperas, sino también conciertos, espectáculos de danza, ballet, teatro y otro tipo de artes escénicas, por lo que es el corazón cultural de la ciudad (y de buena parte de Australia). La zona exterior del edificio también suele ser la sede de multitud de celebraciones y actividades culturales, desde conciertos hasta proyecciones audiovisuales sobre su fachada o shows de fuegos artificiales.

Mrs Macquarie's Chair: La conocida como “Silla de Lady Macquarie”, debido a que fue un espacio para sentarse horadado en la roca por la esposa del gobernador Lachlan Macquarie hace más de 150 años y es uno de los puntos desde los que se ofrece una mejor vista de la bahía de Sídney, desde donde se puede apreciar muy bien el Opera House y el Puente de la Bahía. 

Puente de la Bahía: Construido en 1932, este es otro de los símbolos de entre los que los habitantes de Sídney se sienten más orgulloso. Cruzarlo a pie puede ser una grata experiencia gracias a las preciosas vistas a las que se tiene acceso desde allí. Esta majestuosa estructura tiene más de 134 metros de alto por 1.149 de largo y 49 de ancho.