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GEOGRAFÍA
Tailandia se halla en la península de Indochina, a excepción de su extremo meridional, que ocupa una parte de la península de Malaca. El país mide unos 1.770 km de norte a sur y unos 805 km de este a oeste, con una orografía muy variada en la que predominan los sistemas montañosos.
Podemos imaginar la forma de una cabeza de elefante que limita con Myanmar al Este (perfil de la cara), Laos al Norte y noreste (la oreja), Camboya al Oeste y Malasia en el sur. La trompa del elefante imaginario recorre el mar de Andamán y Golfo de Tailandia hacia Malasia.
La serie de cordilleras que se prolongan de norte a sur, ocupa la parte septentrional y occidental del país. Las mayores elevaciones se dan en los sistemas montañosos que se prolongan hacia el oeste, a lo largo de la frontera birmana, y que se elevan hasta los 2.595 metros del Doi Inthanon que es, por otro lado, el punto más alto de Tailandia. La zona que pertenece a la península de Malaca está rodeada por estrechas mesetas costeras y alcanza su cota más elevada en el Jao Luang (1.790 m). En el centro de Tailandia aparece otro sistema montañoso que se extiende en dirección norte-sur, aunque su extremo meridional gira hacia el oeste; el Doi Pia Fai (1.270 m) es el monte más elevado. En el este del territorio continental se encuentra la meseta de Jorat (o Khorat), una zona estéril con escasas cumbres y que abarca aproximadamente un tercio del país, quedando limitada por el valle del río Mekong. Entre los sistemas montañosos del centro y oeste del país hay una vasta llanura aluvial atravesada por el río más caudaloso de Tailandia, el Chao Phraya. Esta llanura y el fértil delta formado por el Chao Phraya cerca de Bangkok configuran la sección más rica y densamente poblada del país.
FLORA Y FAUNA
Las junglas y zonas pantanosas se reparten por todas las áreas costeras de Tailandia y cuentan con enormes zonas de árboles tropicales, entre los que se encuentran manglares, juncos de Indias, ébano y distintas especies de madera de gran resistencia, como el mezquite, el palosanto y el palo de rosa. Las zonas de las tierras altas y de las mesetas cuentan también con bastantes especies de árboles, destacando la teca (un tipo de árbol resinoso), el agalloch y el roble, junto con una gran variedad de plantas y árboles frutales tropicales como orquídeas, gardenias, hibiscos, plátanos, mangos y cocos.
Entre las especies animales está el elefante, que se utiliza como animal de carga, además de cuadrúpedos como rinocerontes, tigres, leopardos, gaures o bueyes salvajes, gibones y búfalos. El gato siamés es, como su nombre indica, originario de Tailandia. En el país hay más de cincuenta clases de serpientes, entre las que se encuentra una gran variedad de especies venenosas. Los cocodrilos también son muy numerosos, así como distintas familias de aves y peces.
Tailandia posee una gran riqueza de flora y fauna, pero esta maravilla natural está cada vez más amenazada. Aunque los bosques cubrían casi la mitad del país a mediados del siglo XX, las elevadas tasas de deforestación han reducido este porcentaje al 28,9% en el 2000. Muchos hábitat de flora y fauna salvaje están desapareciendo a medida que se limpia el suelo por motivos de tala comercial o uso agrícola, y 193 especies se encuentran en peligro de extinción. La caza también ha contribuído a esta pérdida de especies.
La zona que rodea Bangkok, capital de Tailandia y ciudad de rápido crecimiento, padece contaminación de aire y agua como resultado de la congestión del tráfico y los residuos industriales. Sin embargo la población del país sigue siendo principalmente rural y sólo el 20% (2002) de las personas viven en zonas urbanas. Aproximadamente el 13,8% (2000) de Tailandia se encuentra protegido como parques y otras reservas naturales, y desde 1989 el Gobierno se ha esforzado por reforestar grandes áreas dañadas por inundaciones, riadas y deforestación.
La captura de peces en Tailandia se encuentra entre las mayores del mundo, pero no es sostenible a largo plazo. Hay muchas especies de peces cuya población ha descendido muchísimo. Gran parte de los hábitat de humedales del país, tanto interiores como costeros, han sido destruidos por el rápido desarrollo de la acuicultura, el cultivo controlado de peces y crustáceos. También se han visto dañadas por la erosión las vertientes boscosas.
Tailandia es miembro de tratados internacionales relativos al cambio climático, especies en peligro de extinción, conservación de la vida marina y bosques tropicales.
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