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BEIJING, CAPITAL IMPERIAL



Beijing es la capital de la República Popular China y centro político, económico y cultural del pais. Con más de 13 millones de habitantes y una extensión de 16.800 km2 es una de las mayores ciudades del mundo. Se fundó en 1045 antes de nuestra era, y durante 800 años fue la capital de las dinastías Liao, Jin, Yuan, Ming y Qing. Es una de las cinco capitales antiguas del China, sede de las diversas dinastías a lo largo de la historia.
Beijing es una ciudad cultural de fama mundial y un importante centro turístico de China con numerosos sitios de interés, incluyendo edificios antiguos, jardines y palacios imperiales, templos, etc. Tal vez la única ciudad de nuestro planeta que cuenta con tantos monumentos considerados por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad. Ya que la Gran Muralla, la Ciudad Prohibida, el Palacio de Verano, el Templo del Cielo y el Sitio del Hombre de Beijing, han merecido ese calificativo.

Monumentos en Beijing



La Gran Muralla
La Gran Muralla China es un monumento único en nuestro planeta. Es la única obra humana que se ve desde el espacio, y no es de extrañar, ya que a lo largo de sus 6.350 km es como una herida abierta que recorre el Norte de Asia. La Gran Muralla es la obra por excelencia de China, arquetipo de su cultura y civilización. Se empezó a construir hace más de 2500 años, por unos señores feudales que intentaban proteger sus dominios de la amenaza de las tribus nómadas del Norte.
Esas murallitas feudales fueron unificadas por primera vez en el siglo III a.C., por el primer emperador Qinshihuang. El tramo principal va desde el paso de Shanghaiguan en el Mar de China, hasta Jiayuguan en el desierto de Asia Central. Cada poca distancia hay torres de vigilancia, murallas secundarias y ramificaciones.
El sector de Badaling, de 80Km de largo está a 70 km de la ciudad. Es el tramo mejor conservado y más representativo. Está en un paso entre montañas lo que le da un fácil acceso, y la posibilidad de contemplar, varios kilómetros de muralla serpenteando entre las montañas. En Beijing se visitan también los tramos Jinshanling, Mutianyu y Simatai.

Palacio Imperial o Ciudad Prohibida
El palacio Imperial, llamado antes Ciudad Prohibida es uno de los patrimonios culturales mundiales. Fue la residencia imperial de 24 emperadores de las dos últimas dinastías (Ming y Qing). Con 9999 habitaciones es el mayor palacio del mundo. Está rodeado por una muralla y un foso de 50 metros de ancho. Según entramos nos encontraremos con la Puerta de la Armonía Suprema. Desde aquí se disfruta de la vista más famosa de la Ciudad Prohibida: el Salón de la Armonía Suprema (llamado Taihedian en chino), elevado sobre una triple terraza de mármol blanco sujetado por unas enormes columnas rojas, y tiene un doble tejado amarillo, color reservado al emperador. En su interior está el trono imperial, espectacular con sus grabados de dragones. Este es el pabellón más importante del palacio y la construcción más alta del Beijing antiguo.
Tras éste se encuentra el Salón de la Armonía Media, y el Salón de la Armonía Preservada, utilizado para las grandes ceremonias y los exámenes imperiales. Al norte queda la parte privada. En esta zona es donde se encuentran los principales museos de la propia Ciudad Prohibida. El de las Pinturas Imperiales, al oeste, muy interesante. El Museo de los Bronces, y el de las Cerámicas, al norte. El de los Relojes al este, y el de las Joyas Imperiales, también al este, en el llamado Jardín de Qianlong.

Todos los techos de los salones de la Ciudad Prohibida tienen en su extremo un adorno con bestias, animales propicios y mitológicos destinados a proteger la sala correspondiente, el número de estos animales depende de la importancia de la sala. El tejado del Salón de la Armonía Suprema, el más importante, es el único que tiene diez bestias de protección. Frente al salón se encuentran una grulla y una tortuga, símbolos de longevidad, así como un reloj de sol y una unidad de capacidad, como símbolo de la virtud del emperador en mantener la regularidad de las estaciones y unificar las medidas del imperio.

Trece Tumbas Ming
En las afueras de Beijing, en el distrito de Changping, antes de llegar a la Gran Muralla, hay un bello valle protegido por unas montañas. Un río corre cerrando el valle, que desemboca en un lago construido recientemente. Esa situación tan acorde a las reglas de la geomancia china, con una montaña al norte y un río al sur hizo que los emperadores Ming eligieran este lugar para construir sus tumbas.
En general, en China, las tumbas de cada dinastía se encuentran reunidas en valles , y al contrario de lo sucedido con sus palacios, que eran inmediatamente arrasados por las dinastías siguientes, las tumbas han sido respetadas en la mayoría de los casos por unas dinastías que también asumían como regla de gobierno el culto a los antepasados.

Hay trece tumbas, en las que están enterrados trece de los emperadores Ming. A la entrada está el Camino Sagrado, una estela del emperador Hongxi de nueve metros de altura sobre una tortuga, y un largo paseo con doce pares de esculturas de animales reales y míticos, realizadas en mármol en el siglo XVI, así como seis pares de esculturas de funcionarios, militares, civiles y letrados, que finalizan en la Puerta del Dragón y el Fénix. Cada una de estas esculturas es una obra de arte.

Plaza de Tiananmen
La Plaza de Tiananmen es el centro de Beijing y de la vida política de China. Con 800 metros de norte a sur, y 420 de este a oeste, es la mayor plaza del mundo. Tiananmen (Puerta de la paz celeste) era la entrada frontal a la ciudad Imperial de las dinastías Ming y Ping.
La plaza de Tiananmen, era durante la época imperial una zona prohibida a la población, pues alojaba una serie de dependencias ministeriales. A lo largo de los años la plaza de Tiananmen se convirtió en el centro donde se desarrollaron los más importantes acontecimientos de la historia reciente de China. Desde el Movimiento del Cuatro de Mayo, lanzado en 1919, a la Proclamación de la República Popular el 1 de octubre de 1949, el lanzamiento de la Revolución Cultural en 1966 o las protestas estudiantiles de 1989.

En el centro de la plaza se yergue una construcción cuadrada, con columnas, es el Mausoleo de Mao Zedong. Su cadáver, debidamente preparado, descansa en su interior en una urna de cristal.

Parque Zhongsan y Palacio cultural de los trabajadores
Al oeste de la Puerta Tiananmen está el Parque Zhongsan, en honor de Sun Yatsen. Era la terraza del país durante las dinastías Ming y Qing pasó a ser parque en 1914.
Construido para conmemorar el décimo aniversario de la Fundación de la República Popular China. Es donde se reúne cada año la Asamblea Popular Nacional, cuerpo legislativo del país. Si no se realizan en sus interior actividades políticas, se puede visitar el Gran palacio del Pueblo. La sala principal, es impresionante por su tamaño. En el interior del Gran Palacio del Pueblo también hay una sala dedicada a cada provincia, donde se reúnen los representantes de la misma.

Templo del Cielo
El Templo del Cielo, el mayor grupo de templos de China, es una de las construcciones más originales e impresionantes de Beijing. Está situado en el interior de un gran parque que se extiende por 273 hectáreas. Fue construido en el año 1420, por el emperador Yongle, que trasladó la capital desde Nanjing a Beijing, siendo utilizado por los emperadores de las dos últimas dinastías, la Ming y la Qing, que acudían a él dos veces por año. La primera al principio de la primavera, para rogar por una buena cosecha; la segunda, en el solsticio de invierno, para agradecer al cielo por la cosecha.

El Templo del Cielo era la construcción religiosa más importante de la capital. Los rituales que se realizaban en su interior eran destinados a legitimar la cualidad divina del emperador, que investido con el título de Hijo del Cielo, se ponía en comunicación con los dioses en favor de los hombres que gobernaba.

El altar del Cielo es una gran plataforma redonda escalonada de mármol blanco, con 360 balaustradas, rodeada por un muro cuadrado. Es un simbolismo del cielo (redondo) dentro de la tierra (cuadrada).

Desde su extremo norte hay una vista magnífica de la Bóveda Celeste Imperial, la segunda de las construcciones importantes, y al fondo el Salón de las Rogativas por las Buenas Cosechas.
Esta bóveda celeste imperial está rodeada por un muro circular, popularmente llamado muro del eco porque la particular forma de la pared parece ser especialmente adecuada para la trasmisión del sonido. Este lugar era donde el emperador presentaba sus respetos a la Tablilla del Cielo, un rito semejante al que realiza la gente común venerando las Tablillas de los antepasados, mediante el que se asocian los antepasados imperiales con el propio cielo. Tras la realización de estos ritos, se retiraba al Palacio de la Abstinencia, situado junto a la Puerta celestial del oeste, donde durante tres días ayunaba y se abstenía de contacto carnal.
Un largo pasillo de 360 metros une la Bóveda Celeste Imperial con el Salón de Rogativas por las Buenas Cosechas. Éste es el edificio más majestuoso del recinto, y para algunos, de todo Beijing. Concebido para facilitar la comunicación del emperador con el cielo, tiene una base redonda, de 30 metros de diámetro, y una forma cónica, que se eleva 38 metros de altura. Está situado en el centro de un patio, elevado sobre tres terrazas circulares de mármol blanco, cada una con una balaustrada de mármol tallado, además cuenta a su vez con un triple tejado de azulejos azules. Este salón está construido completamente con madera ensamblada, sin que se utilizara ni un solo clavo. En el interior, se ve que la bóveda está sujetada por cuatro grandes pilares de madera, que representan las cuatro estaciones del año; alrededor de ella hay doce pilares exteriores, que simbolizan los doce meses del año. La forma en que se ha ensamblado la madera traída desde la provincia de Yunnan que mantiene el tejado es una obra maestra de la carpintería china.

Palacio de Verano
El Palacio de Verano es un enorme jardín, antes palacio vacacional de la dinastía Qing. Destruido y reconstruido varias veces, el palacio actual es obra de principios del siglo XX, un monumento a la decadencia de los últimos años de esta dinastía. El palacio tiene dos partes fundamentales: El Lago Kunming, y la Montaña de la Longevidad. A las orillas del lago se encuentran las construcciones fundamentales, el Teatro, las habitaciones privadas, y sobre todo el Largo Corredor, decorado con miles de pinturas que reflejan escenas de la historia, la mitología, la poesía y las novelas famosas de China.
Conserva una decena de miles de reliquias culturales preciosas.

Templo de los Lamas
El más grande de los templos lamaístas de la capital y a su vez una de las construcciones religiosas más interesantes.
La planta de este templo es original, de hecho no sigue el modelo de otros templos. Eso es debido a que en su origen fue construido como el palacio del príncipe Yongzhen, antes de subir al trono imperial de la dinastía Qing. Cuando Yongzhen se convirtió en emperador, no parecía conveniente permitir que ningún otro miembro de la familia real viviera en su palacio, por lo que se decidió convertirlo en un templo.
Hay una pequeña plaza y a sus lados están la Torre de la Campana (derecha) y la Torre del Tambor (izquierda) que marcaban las actividades de los monjes en el templo.
El Salón de la Eterna Armonía, con los tres Budas del pasado, presente y futuro, y los grandes molinos de oración a su lado. En él destacan especialmente las bellas decoraciones de las paredes y el techo del templo.
En el Salón de la Eterna Protección hay dos tankas especialmente famosos, pues se dice que fueron bordados por la madre del emperador Qianlong.
Más allá se encuentra el Salón del Arte Tántrico. Es posiblemente la sala más bella de este templo, y una de las más originales construcciones de la China antigua. Los tragaluces que se abren en el techo no se pueden ver en ninguna otra construcción. En las paredes hay pinturas que profundizan en el carácter mágico de la religión lamaísta.
El último es el Salón de las Diezmil Felicidades, es el más majestuoso, con una colosal escultura de Buda de 18 metros tallada en un sólo tronco de sándalo (la mayor del mundo) en su interior, así como una gran biblioteca de textos budistas. El Salón se construyó después de colocar en su interior la enorme estatua, que no cabe por la puerta.
En los salones laterales se conservan las colecciones de tankas y pinturas tibetanas más interesantes de Beijing.

Templo de Confucio
El Templo de Confucio pasa casi desapercibido. Aunque no puede compararse con los grandes conjuntos monumentales de la ciudad, tiene una serie de características que le hacen especialmente interesante.
Fue fundado en 1302 bajo la dinastía Yuan y en realidad, más que un templo, era el lugar donde se reunían los que aspiraban aprobar el examen imperial para estudiar y hacer ofrendas a Confucio pidiendo el éxito de sus exámenes.
Es un recinto que destaca por la paz que reina en su interior, así como por los enormes árboles centenarios que hay en su patio. Además de algunos de los árboles más ancianos de Beijing, hay un buen número de pabellones con estelas imperiales, todas sobre enormes tortugas, como manda la tradición.
La sala más importante alberga una buena colección de instrumentos musicales antiguos. Tal vez el lugar más importante sea el pabellón donde se conservan varios cientos de estelas de piedra en las que están grabadas las enseñanzas de Confucio.

Parque Beihai
Al noroeste de la Ciudad Prohibida se encuentra uno de los lugares más interesantes de Beijing, el Parque Beihai. Es un jardín imperial de las dinastías Liao, Jin, Yuan, Ming y Qing. Beihai tal vez sea el jardín imperial más antiguo del mundo ya que parte del recinto se construyó hace más de 1000 años. Un paseo por el Parque es altamente recomendable en cualquier estación del año.
Desde lo alto de la Colina de Carbón, situada al este de Beihai es desde donde se tiene una mejor vista del conjunto del parque y sus diferentes construcciones, el lago ocupa la mayor parte del parque, dejando unicamente dos estrechas franjas de tierra a sus lados.

Templo de la Gran Campana
El Templo de la Gran Campana es un templo relativamente nuevo en Beijing, pues construido en el año 1733. Este templo, no obstante, tiene un atractivo que le hace único en Beijing, y en toda China: su colección de campanas.
Paradójicamente, el templo, originalmente bautizado como Juesheng (alejarse de los ruidos) ha acabado por convertirse en el Museo de las Campanas, albergando en su interior tal vez la mejor colección de campanas de China.
Del templo original no queda ninguna decoración. El único pabellón que ha mantenido a lo largo de los años su forma y función original es el Pabellón de la Gran Campana. En ese pabellón se encuentra una gigantesca campana de bronce de 6, 75 metros de altura y 3,3 metros de diámetro.
Pero esta gran campana no es la única maravilla, todas las salas y jardines del templo están repletos de campanas desde las composiciones de campanas utilizadas como instrumento musical hace más de 3.000 años, a las más nuevas, recién donadas por instituciones nacionales y extranjeras, todo un paseo, para disfrutar tranquilos, por la historia de las campanas.

Templo Dongyuemiao
Este templo taoísta es uno de los más antiguos de Beijing, pues fue construido a principios del siglo XIV, en plena dinastía Yuan, para al gran emperador Dongyue de la montaña Taishan.
Un lugar sereno y tranquilo en la ajetreada capital, en el que se han restaurado con gran realismo los salones que muestran la actitud de los taoístas hacia las distintas facetas de la existencia humana. Y así a lo largo de cerca de un centenar de salas, se nos va mostrando de manera gráfica una gran enciclopedia de los conceptos taoístas.
Desde la Sala por la conservación de los animales salvajes, donde algunos monjes llevan en sus manos conejos o palomas, a la Sala por los Monjes budistas, con esculturas de los mismos; o la Sala de los Condenados Injustamente, en la que piden justicia a las deidades taoístas; por las más comunes Sala para Alcanzar la Longevidad, Sala por la Moral de los funcionarios, o Sala para la Buena Fortuna, repletas de maderas rojas con las que los fieles expresan sus anhelos.

Templo de la Pagoda Blanca
El Templo de la Pagoda blanca es uno de los más antiguos de Beijing. De hecho, la pagoda que le da nombre fue construida durante la dinastía Yuan, en el año 1271.
Siguiendo la disposición general de los templos budistas, con los cuatro guardianes celestiales en la primera sala, y las torres del tambor y de la campana a ambos lados de la entrada, su salón principal es el Salón de los Grandes Iluminados, donde los tres budas eran venerados. Ahora ya no están y se puede ver en su interior una interesante colección de budas de bronce que reflejan los diferentes estilos tibetanos de estatuaria budista.
En la Sala de los Siete Budas, destaca una imagen del buda de la misericordia, Guanyin, de once caras. En la sala siguiente, llamada el Salón de los Budas de los Tres Periodos aún se conservan ocho pinturas tangkas originales de la dinastía Qing.

Templo Zhihua
Situado en medio de un laberinto de callejuelas que se abre al norte del Hotel Internacional, se encuentra uno de los templos más antiguos de Beijing, y sin embargo, de los más desconocidos. Es el Templo budista de Zhihua.
Fue construido en el año 1443, en tiempos del emperador Zhengtong de la dinastía Ming. Siendo utilizado principalmente por los poderosos eunucos como lugar de retiro tras jubilarse de sus funciones públicas. De esta forma, el tamaño e importancia del templo fue creciendo según lo hacía el poder de los eunucos en los últimos años de dicha dinastía. Hoy, es la construcción de madera de la dinastía Ming que se conserva de forma más completa en la ciudad de Beijing.
La entrada al templo es por la llamada Puerta Zhihua, o la sala de los Reyes Celestiales, ya que nada más traspasar la puerta nos encontramos con las clásicas estatuas de estos cuatro protectores de los templos budistas. Tras ella, se abre un pequeño patio, con la torre del tambor y la de la campana a cada lado. Y el Salón de la Gran Sabiduría (Dazhi), ahora vacío.

Museo de Historia China y el Museo de la Revolución
Frente al Gran Palacio del Pueblo se encuentra un edificio de estilo similar que alberga el Museo de Historia China y el Museo de la Revolución. Es considerado como el mejor museo de Beijing. Cuenta con un gran número de objetos que abarcan desde la era paleolítica hasta la Guerra del Opio en 1840.
El objetivo de este museo es coleccionar, preservar e investigar reliquias y materiales históricos.
El Museo de la Revolución, menos interesante, tiene sobre todo una amplia documentación, fotos y objetos, dispuestas a mayor gloria del Partido, que cubren el periodo de 1840 a 1949.

Parque Jingshan
Era un jardín imperial de Ming y Qing. Está en la línea eje de Beijing. Su colina es el lugar donde mejor se admira la panorámica de la ciudad.


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