Información general sobre Malasia

Malasia

Es casi obligatorio a la hora de hablar sobre Malasia comenzar destacando que una de las bazas de este precioso país asiático es su crisol de culturas, ya que su población está formada por malasios, chinos, indios y tribus aborígenes como los Orang Asli. Todo ello le da un color especial a este rincón del mundo y ofrece al visitante, como veremos luego, una variedad gastronómica fascinante.

Sin lugar a dudas, aunque es un país que camina hacia la modernidad con algunas grandes urbes, lo que más impacta al viajero es un entorno natural que impresiona por su frondosidad y variedad. No en vano un 75% del país está cubierto de selva. Por ello cuenta con una gran cantidad de parques naturales en los que se protege el entorno, pudiendo visitarse gran parte de dichos parques sin problema, acompañados de un guía.

Mención aparte merecen los orfanatos de orangutanes que harán las delicias de los amantes de los animales. Visitar uno de estos sitios en los que da cobijo a estos primates puede ser una experiencia de lo más conmovedora.

LA FLOR MÁS GRANDE DEL MUNDO: RAFFLESIA

Malasia es, junto con Filipinas, el hogar de la Rafflesia: Una planta que se encuentra en algunas selvas de Malacca y Borneo con forma de flor, la cual puede alcanzar los 105 cm de alto y pesar más de 10 kilos. Desprende un característico olor a carne podrida para atraer a pequeños insectos como las moscas para alimentarse de ellos. No es una planta muy longeva, por lo que es complicado lograr verla en su plenitud, la cual dura unos dos o tres días. El estado de Sabah la adoptó como flor oficial y es una de las atracciones más conocidas de Malasia fuera de sus fronteras.

HISTORIA

La historia de Malasia se remonta a más de 40.000 años. El islam llegó con los comerciantes indios y árabes en el siglo XIII y Malaca se estableció como sede del primer sultanato malayo. Durante los siguientes siglos, las dinastías islámicas se dedicaron a difundir su fe a través de la península y las islas circundantes.

Los holandeses y portugueses fueron las primeras potencias europeas en establecer puestos comerciales en Malasia, pero los británicos tomaron un papel cada vez más importante a partir del siglo XVIII. Establecido en 1895 como estado federado, después de la invasión japonesa en la Segunda Guerra Mundial, fueron reinventados como protectorado británico. A mediados de siglo XX el país se enfrenta a una violenta sublevación comunista, que abrió una enorme brecha entre la población malaya y la china.

Tras unas complicadas negociaciones, la federación se fusionó con Singapur y las colonias británicas de Sarawak y Sabah pasaron a formar parte de la actual Malasia.

IDIOMA

El idioma oficial de Malasia es el malayo o el Bahasa Malaysia, aunque el inglés es ampliamente hablado sobre todo en centros turísticos y de negocios. Varios dialectos chinos y el Tamil también se hablan.

RELIGIÓN

La religión oficial de Malasia es el Islam, el 60% de la población es musulmana, pero el país también tiene una amplia población hindú y budista. Los malasios chinos también siguen las religiones taoístas y confucionistas tradicionales y los pueblos tradicionales de Borneo y otras zonas remotas siguen las creencias animistas tradicionales.

MONEDA

La moneda oficial de Malasia es el ringgit. Un dólar estadounidense equivale a 3.34 ringgit malayos. Los bancos de todas las ciudades importantes y la mayoría de las zonas turísticas tienen cajeros automáticos. Hay quioscos de cambio oficiales que se encuentran en las ciudades más importantes del país e incluso en algunos hoteles podrás cambiar dinero. En las zonas rurales remotas se aconseja llevar cierta cantidad de dinero en efectivo, ya que en esas zonas resulta más complicado cambiar y conseguir dinero.

PASAPORTE Y VISADOS

Los visitantes deben tener un pasaporte válido durante al menos seis meses desde la fecha de entrada en Malasia. A los ciudadanos de la mayoría de los países se les concede un visado de 60 días si llegas por vía aérea y de 30 días si accedes al país por tierra. Será posible obtener una extensión en una oficina de inmigración para una estancia de hasta tres meses.

TRANSPORTE

Lo mejor para moverse por la ciudad es hacerlo como sus propios lugareños: En el monorraíl. Sólo tendremos que informarnos de qué línea va dónde antes de subir a uno de estos vagones con tanto encanto en el que, además, tendremos unas buenas vistas de parte de la ciudad. El autobús también es una buena opción. Es muy fácil, por otro lado, encontrar taxis disponibles, pero es probable que demos un “tour” no deseado por la ciudad si optamos por esta opción, por lo que será mejor pedir al conductor que encienda el taxímetro antes de arrancar.


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